Los dañinos votantes del PP

Un viaje al infierno

Por fin habíamos llegado al hotel. El viaje, farragoso y cansino. El autobús una tartana llena de mierda. Un día perdido en el parque de atracciones a la espera de un avión que no habíamos contratado, y un vuelo chárter, cuya incomodidad es infinitamente peor que viajar en carro con ruedas de hierro sobre una carretera llena de baches. Nuestra paciencia estaba llegando a su límite. Claro que siempre hay quién se conforma con todo y te dice que te calles que no montes bronca porque está de vacaciones y quiere pasarlo lo mejor posible.

El hotel seguía en la lista de desgracias. Habíamos contratado uno de tres estrellas y este era de una. El representante de la agencia era el foco de nuestra ira. Para colmo, no había habitaciones dobles para todos. Ante nuestras protestas, el director del hostal quiso callarnos ofreciéndonos una bicoca. Ocho personas debían compartir cuatro habitaciones. Dos de tres camas y dos individuales. Y aquí fue dónde exploté. Una de las personas que no quería protestas, que nos abroncaba por echarle en cara al de la agencia el viaje la funesta organización, fue la primera en hacer ver que una de las habitaciones individuales era para ella.

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Esta mañana me he levantado con la sorpresa de un artículo de un tal Iker Armentia en eldiario.es que me ha sacado toda la mala leche que llevo dentro. Claro que quizá si hubiera leído antes que este tipo es de los de Cebrián, igual me había ahorrado el sofocón.

Dice este señor que los votantes del PP no son idiotas y nos echa en cara que quizá los idiotas seamos nosotros por creer que lo son. Habla de los que viven de los recortes del partido de la corrupción como si esos no supusieran nada más que el 3% de los que votan a estos individuos. También de los que trabajan hasta la extenuación y llegan a casa tan cansados que tienen que dejar el cerebro plano viendo lo que les echen en la tele en lugar de ponerse a leer (y no hace falta ponerse con el discurso del método). Les justifica como si no fueran culpables con su voto de que precisamente tengan que trabajar de sol a sol por 400 míseros euros. Nos insulta porque aborrezcamos comprar en el PRIMARK. No señorito. No nos metemos con el PRIMARK que al igual que Zara, Adidas o cualquier otra marca confecciona en oriente pagando menos de 100 míseros dólares al mes a niños y mujeres. No nos gusta la explotación infantil ni la globalización de los mercados y por eso protestamos. Nada tiene que ver con las compras baratas, sino con la inconsciencia de la gente y de los gobiernos que lo permiten.

Los votantes del PP quizá no sean idiotas, aunque básicamente deben de serlo en su mayoría si atendemos al refrán castellano que dice que ningún tonto tira piedras a su tejado y estos no tiran alguna sino que están arrojando toneladas de ellas, jodiendo día a día las tejas que nos protegen de la lluvia y que acabarán arruinando la madera que las sostiene viniéndose todo abajo.

Quizá los votantes del PP no sean idiotas. Pero si son insolidarios, perniciosos y dañinos porque están obligando a todos a trabajar sin derechos, por un mísero salario, sin el derecho a que nuestros hijos reciban la educación que se merecen por su trabajo y esfuerzo. Nos están privando a todos de una sanidad pública y universal y de calidad. Y sobre todo, están coartando nuestra libertad y nos hacen vivir en un estado en el que no hay división de poderes y la democracia es una pantomima. Y todo para que señores como Cebrián puedan cobrar  millones de euros anuales de un grupo que se cae por su insolvencia. Para que señores como González, puedan decirnos cómo hemos de malvivir desde su poltrona en el Consejo de Administración de una eléctrica. Para que su grupo empresarial pueda despedir a su jefe en eldiario.es sin que a la asociación de prensa de Madrid, se le caiga la cara de vergüenza.

Dejaremos de llamarles idiotas cuando el voto sea público y los primeros en tomar la pomada de las recetas del partido corrupto sean sus votantes y cuando los demás seamos inmunes a ellas. Mientras tanto, estoy en condiciones de creerme moralmente superior a esos millones de ignorantes estúpidos que con su voto están haciendo que mi hijo tenga una vida mucho peor que la que yo he tenido.

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8 comentarios en “Los dañinos votantes del PP

  1. Lo más hiriente es padecer el conformismo, porque no perjudica precisamente a quienes patológicamente lo aceptan y lo entienden como “modus vivendi ” , da igual que el creyente quede en los lodos de los residuos sociales, da igual que su dignidad sea valorada como un paria de India, que no luche o se abstenga de no perder las baratijas que les regalan los invasores del descubrimiento del Nuevo Mundo, a cambio, eso sí, de estar contento de ser el espantapájaros del sistema que consolida, porque con los ojos, la boca y demás partes del cuerpo desmembradas son felizmente inútiles pero terriblemente perfectos para el sistema. Lo imperdonable es que crían a sus camadas en idéntica forma, en la misma indigencia moral, ética y cuasi apolítica(no tienen ideología concreta, solo actúan como monos de repetición, recibiendo apenas cacahuetes para subsistir). Y ésta camada en formación la que durante otras décadas nos dejará en pleno desierto, buscando el Maná y exiliado hasta el más profundo, profundo agujero de la Tierra. Pero da igual, cumplen la función de carroñeros, de lo propio y lo ajeno, porque preferible es para ellos verte morir atado a la pata de una silla, a que superes un día aunque sea en medio tono, su volumen de patetica voz. Conocí una vez dos gemelos, uno era débil, digno de toda lástima, nunca hacía nada, el otro por el contrario, médico de profesión, se desvivió por el, al final fue tan absorbido por el primero, que lo arrastró hasta que se quitó la vida. Y ahora que ya no somos gemelos ni tan iguales en este País, comprendo que se va ganando la inteligencia que precede a la idiocia, implantada por estos infrahumanos. Hasta la victoria siempre Celemín.

    • La falta de valores es muy católico. Uno puede pecar hasta quemar el cielo que luego vendrá Dios que es todo amor a rescatarnos. Basta con arrepentirse al final. Y la vida es otra cosa. Todos nuestros actos tienen consecuencias y el arrepentimiento no deshace lo hecho

      • No me refería a esa idea jadeo cristiana que nos ha dominado desde siglos, sino a esa obligación de responsabilidad política que el ciudadano debe tener en un sistema,aunque falso en democracia, en que confluyen otros movimientos comunes e igualitarios.

  2. Ciertamente es algo digno de estudio lo que ocurre con los votantes en este pais, tanto con los que votan corrupción como con los que se abstienen. Sobre todo en una situación de emergencia social como la que estamos viviendo y que tan bien describes.

    No se si será simple estupidez o hay factores más profundos, que es lo que me parece más probable. Gente educada en las bases y valores dominados por el miedo sentadas por años y años de franquismo que han transmitido a sus hijos, forman un batallón de cobardes que prefieren “lo malo conocido” y que son incapaces de analizar de forma crítica lo que hacen los gobernantes bajo la premisa de que “todos son iguales” o “todo el mundo lo haría si pudiera”.

    Por desgracia, esta falta de valores democráticos, de aprecio por la libertad, de espíritu crítico y capacidad de análisis, no va a desaparecer ya que la pedagogía necesaria no sólo no se hace desde los medios de información, sino que se azuzar el miedo que acentúa la cobardía que parece haberse instalado en los genes de tantos y tantos españoles.

    La perspectiva de futuro no es muy alentadora, no.

    Estupendo artículo! Un abrazo!

    • Yo no creo que sea tanto la falta de valores democráticos, aunque de todo hay, como el miedo a lo desconocido que además la televisión aúpa como si fuera ley universal. España un día sale a homenajear a Franco en la Plaza de Oriente y tres meses más tarde son demócratas de toda la vida. Todo con una campaña televisiva de por medio. La idiocia además de ser lo es cobarde e ignorante

  3. A propósito de tu artículo, Cele:

    El pasado martes se me ocurrió colgar en el grupo de wassap de mi departamento la foto en la que -sujeta a un panel de información mediante chincheta-, la Consulta de Enfermería de algún lugar en Madrid, avisaba de “no admitir quejas sobre cualquiera de los problemas de índole política relacionados con la sanidad. Que aquello era una consulta, no un confesionario o departamento de quejas. Y que el momento de mostrar el descontento con el sistema y la posibilidad de cambiarlo fue el pasado 26 de Junio.”
    Y apostillaba yo debajo:
    Con un par…!! Ahora toca jodernos. Pero no los 8 millones de necios que les han votado, no. A jodernos TODOS.

    A los cinco minutos me responde uno de los componentes del grupo:

    -Juan, no faltes al respeto a quien no esté de acuerdo contigo. Me recuerdas otros tiempos.

    Contesto:
    -Sí. Esos tiempos en los que muchos íban delante de los grises. Y que permitían que los “cadeneros” machacaran a palos a rojetes y progres. Luego vino la Transición en la que se permitió que todo kiski se fuera de rositas. Y que, a fecha de hoy, este país “disfrute” que un muy conocido “cadenero” de entonces, ostente un alto cargo en las fuerzas de seguridad. O que el Ministro del Interior fabrique dossieres para defenestrar a políticos de la oposición.
    Quienes votan CORRUPTOS y LADRONES, que desmontan todo un país, no merecen respeto.

    La reacción no se hizo esperar y fue casi colectiva: se borraron en masa los componentes del grupo de wassap.
    A la mañana siguiente, la administradora del grupo debió volver a insertarlos y dice:

    -Buenos días. Informo para todos los participantes que el grupo es de “buen rollo”. Para reírnos y compartir cosas graciosas.

    -De acuerdo. (contesta quien me salió al paso al principio)

    -Así que, señores, a llevarnos bien. Besitos a todos -terminó la administadora.

    -Totalmente de acuerdo contigo (interviene otro). No es un foro de debate ni de discusión de otros temas por muy importantes que estos sean.

    -Bienvenidos todos (finaliza la administradora).

    -Mis disculpas. Lo siento. (termino escribiendo yo).

    A fecha de hoy, nadie a vuelto a decir ni colgar nada más…

    • No sabes cómo me suena eso. De mi grupo no se borran pero me ponen a caldo en cuanto les echo en cara su estupidez a la hora de votar

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