Episodio tres. El regreso de Don Claudio

¿Ha visto usted al Caudillo? Perdone pero yo no le conozco así que será Don Claudio.

¡Que bonita la amanita!

-tututu… tututu… tutututu…

Sacó la mano derecha de entre las sábanas y apagó el despertador. Para un día que podía quedarse acurrucadita entre las calentitas sábanas se le había ocurrido el día anterior ir a buscar setas.

Manuela nunca había ido a buscar setas. Ella era más de champiñón del Super o de setas de la frutería. Pero un día había encontrado unos boletus a buen precio, de una pinta extraordinaria y eso fue su perdición. Buscó una receta en la tablet, picó cebollita y ajo, los rehogó, añadió un poquito de coñac, dejó que se evaporara, incorporó los boletus, limpitos y troceados, les dio unas vueltas, añadió un cacito de caldo que tenía en la cazuela, dejó cocinar 5 minutos y ¡oye!, ¡manjar de dioses!

Los boletus estaban caros y en un programa de la tele, decía que eran fáciles de conseguir en bosques mediterráneos. Así que, tras un miércoles y un jueves de temperatura amable pero lluviosos, el viernes había salido el sol y para ese sábado daban buena temperatura, hizo propósito de madrugar e ir a la aventura.

Manuela, se montó en el coche y acompañada por una navajilla afilada y una cesta de mimbre compradas para la ocasión (lo había visto en la tele que es así como cogerlas porque las esporas caen por entre los mimbres y vas sembrando por el campo), emprendió el viaje de tres cuartos de hora que la separaban del campo más “salvaje”.

Una vez allí, se dio cuenta que la cosa no era tan fácil como decía la televisión. Los boletus no nacen con etiqueta y en el campo crecen infinidad de variantes desconocidas e incluso peligrosas. Así que, Manuela hizo uso de su archivo memorial e intentó buscar algún espécimen parecido a los que había cocinado o a los champiñones o setas de cultivo que compraba. Anduvo bastante por entre praderas y arroyos sin encontrar ni una sola seta parecida al manjar buscado. A la derecha, el camino se abría y llevaba a un bosque de robles y pinos. Ella creía que las setas salen en las praderas. Eso es lo que le había oído a su abuelo cuando era pequeña, pero como no había encontrado nada y el sol ya despuntaba y empezaba a picar, decidió meterse en entre los árboles. ¡Bingo! Nada más entrar, vio unos cuantos ejemplares que se parecían bastante a lo que estaba buscando. A la izquierda, entre cardos y ramas secas, apuntaba un ejemplar con paraguas marrón, feo, lleno de tierra y de maleza. Un poquito más hacia la derecha había una seta preciosa de color anaranjado y una especie de puntitos o lunares blancos. Brillaba mucho y era una seta preciosa. Un poquito más a la derecha había otras tres o cuatro cuyo sombrero era de color ceniza y un precioso tronco de color rojizo anaranjado.

Manuela abrió la navajuela y empezó a cortar con cuidado de no arrancar el cepellón (como había visto en la televisión) y fue poco a poco metiendo en la cesta las dos setas de lunares, las tres de tronco anaranjado y el feo del sombrero marrón y la tierra.

Camino del coche, se encontró con un paisano de los de boina calada hasta las cejas, pantalón de pana raído, faja enroscada en la panza y botas de zapatero artesano.

  • Perdone señor, le dijo Manuela. ¿Usted, conoce las setas?

  • Quiá, señora. Yo le puedo decir las que yo me comería y las que no.

  • ¿Podría echarme un vistazo a las que llevo en la cesta?

El anciano, metió la nariz en la cesta y empezó a sacar. Esta no, esta, no, esta tampoco, esta no, Esta no… Fue tirando al suelo todas menos la marrón llena de barro y pajas.

  • ¡Oiga, que me ha dejado usted sin setas!

  • Yo le he dicho las que yo me comería. Usted puede hacer lo que quiera. Yo no le digo que las del suelo sean malas. Pero en mi casa no entrarían.

Manuela, pensó que mucho trabajo, mucho madrugón y mucha caminata para solo una seta. Y las del suelo tenían una pinta excelente. Con sus tonos anaranjados y rojizos. ¡No podían ser malas!

Tres días después La Voz de Castilla publicaba que había ingresado en la UVI, una señora por ingestión de setas venenosas. En su casa habían encontrado en la basura, un boletus aereus y en la encimera un par de amanitas muscaria y un boletus de Satanás.

*****

En esta guerra en la que las trincheras son el sofá y las balas los medios de incomunicación, adoctrinamiento, adormecimiento y propaganda del pensamiento único, nada es lo que parece y la ética, la moral y los valores cívicos se han vuelto metralla.

El pensamiento fascista ha sido inoculado en nuestra sociedad a través de esos medios. Si reclamas la injusticia de que metan en la cárcel a unos actores por una obra de marionetas, estás a favor del terrorismo de ETA. Si defiendes que Otegui estuvo encarcelado como preso político porque no pudieron probar que militara en la banda terrorista (y si ellos, con sus medios no pudieron probarlo, lo normal es que no fuera) también eres ETA. Si recuerdas que hubo un presidente bajo cuyo mandato se enterraron a PESONAS (inocentes, para más escándalo), confundidas con terroristas, en cal viva, eres un desgraciado que quiere remover el pasado, si recuerdas que sigue habiendo miles de españoles enterrados en fosas comunes junto a una cuneta, también eres un desgraciado terrorista. Pero si no condenas el fascismo, el franquismo, el nazismo, entonces eres muy responsable y cabal porque hay que olvidad el pasado. Un pasado te abre las puertas de la decencia y el otro el del terrorismo. Uno te hace héroe y el otro terrorista. Todo ello bajo el prisma de la democracia en la que votar directamente es malo y decidir por ti mismo es cosa de antisistemas.

Esta es una guerra mundial con batallas locales. Como digo, la trinchera es el sofá, la calle, el trabajo, allá donde puedan hacerte callar con el pensamiento único, allá donde la verdad que se defiende es la que sale en la tele. En Estados Unidos, se presenta a las elecciones con posibilidad de ganarla, un tipo misógino, fascista, homófobo, sexista, intolerante, indecente, analfabeto cultural,… que quiere levantar muros contra la inmigración y lo más delirante es que puede salir elegido con los votos de los inmigrantes hispanos.

En la UE, se permiten los muros de la vergüenza. Se impide el acogimiento humanitario de cientos de miles de desplazados, a los que se les niega el carácter de refugiados, que huyen de una guerra cuyos culpables son los que manejan las políticas nacionales, principales intermediarios en las ventas de armas. Se suspende la libertad de movimientos entre países. La los hijos de la Gran Bretaña, se les permite estar, sin que tengan que cumplir los mínimos democráticos de la decencia de la igualdad y del acceso a la sanidad, la educación y los derechos laborales. Durante años se negaba la entrada a estados porque no eran democráticos y ahora se ejercen políticas fascistas como el que bebe un vaso de agua.

Estamos perdiendo la batalla por incosciencia, por desconocimiento y por que la propaganda no nos deja pensar. Estamos en pleno bosque vietnamita donde la televisión es el altavoz desde el que se lanzan consignas de atolondramiento y decaimiento general.

Setenta años después de derrotado el nazismo, Goebbels trabaja para todos nuestros gobiernos. Setenta años de acabada la segunda guerra mundial, el fascismo va ganando la batalla y va imponiendo sus mantras y aseveraciones. Setenta años después de la lucha por la libertad, nos están cambiando la nuestra, tornillo a tornillo, clavo a clavo para que, cuando despertemos y seamos conscientes de que este puente, ya no es el puente de la libertad, no podamos hacer nada.

Franco, Hitler y Moussolini, están gobernando Europa y pueden gobernar el mundo.

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A río revuelto, recortes asegurados

Pirañas

Se estaba montado un buen follón. El pueblo se arremolinaba en la puerta del Consejo. Dos días atrás, una vaca que se había acercado al pantano a beber, se había quedado sin pezuña. Hoy, un joven bañista había sido atacado y sufrido heridas considerables en una pierna. Hacía años que unas doce pirañas se desaguaron por error en el pantano. Nunca había sucedido nada anormal hasta ahora. Las pirañas iban subsistiendo como los demás peces depredadores. El grande se come al más chico. Pero ahora, con la contaminación y la sobrexplotación de la pesca, los peces escaseaban y por tanto, también la comida de las pirañas. No eran muchas. Alrededor de una treintena, pero el miedo estaba empezando a causar mucho revuelo.

El Consejo Municipal se había reunido de urgencia. Compuesto en su mayoría por pescadores que pescaban río arriba, en la segunda presilla (la zona pantanosa se dividía en tres pequeños pantanos), habían decidido envenenar las aguas de la primera presa y así acabar con las pirañas… y con todos los peces, aunque de eso no querían saber nada. Las protestas de los pescadores más pobres que carecían de vehículos para desplazarse río arriba, no se hicieron esperar. La medida les condenaba a morir de hambre o a cambiar su modo de vida. Pero, el Consejo no se anduvo a razones.

Diez días más tarde, el veneno se extendió por toda la primera presa. Dos días después, centenares de peces flotaban en el agua.

Los miembros del Consejo habían matado dos pájaros de un tiro. Habían acabado con las pirañas y con la competencia.

*****

Dice el refrán que se pilla antes a un mentiroso, que a un cojo. Y estos, los que mandan, son muy, muy mentirosos. Si el domingo me temía que en los sucesos de Francia había un montón de anormalidades o cosas raras y que seguramente se utilizarían para lo de siempre, más recortes de libertad, hoy estoy y podemos estar seguros de que esa será su salida.

Al igual que cuando Sarkozy dijo que había que “refundar el capitalismo” y acabaron refundando nuestros bolsillos y nuestros derechos laborales, hoy hablan de acabar contra el Yihadismo y que perdure la libertad de expresión y sin embargo lo que sucederá, si no lo evitamos, es que acabarán con nuestra información y con nuestra libertad para protestar y decir aquello con lo que no estamos conformes.

Hace tiempo que tienen en mente que Internet (twitter, Facebook, pero sobretodo los blogs independientes) son la cesta por la que se les está escapando el control de la información. Ellos manipulan, desinforman y distorsionan la realidad a través de los medios de incomunicación y adoctrinamiento tradicionales. Pero cada día somos más los que nos informamos a través de los otros canales alternativos que son los particulares de cada uno. Ya se que hay mucha basura dentro de la red. Pero también hay mucha crítica constructiva que no intenta adoctrinar, sino dar opinión. Cada uno coge lo que le gusta y se sirve. Y claro, hay gente para todo y gente con mucho tiempo. Y a los que manejan los hilos de este sistema especulador, no les gusta que haya quién, por ejemplo, se dedique a buscar informaciones de hace cuatro años y contrastarlas con lo que se dice ahora que sucede. Por ejemplo; si el Gobierno invierte centenares de miles de euros en hacer correr la idea de que el paro ha bajado y llega un twittero y saca la estadística del paro de hace tres años (Noviembre de 2011 con un 22,8%) y la compara con la de ahora (noviembre de 2014 con un 23,67), quién ha invertido tiempo y dinero en manipular la información tiene el problema de que ya no toda esa información es monótona y lineal sino que hay quién se atreve a desmentirla con datos y lo que es peor, está dispuesto a contarlo a sus conocidos, familiares y amigos. Y eso no les gusta.

Así que llevan tiempo intentado acallar internet. Intentando que cualquier atisbo de lucha, de irreverencia, de protesta sea acallada. Y aprovechando que la gente tiene miedo a cuatro mamarrachos a los que se les ha cerrado cualquier proyecto de futuro a base de recortes, de hambre y de injusticias, mientras que otros les prometen algo nuevo, un mundo mejor, que acaban abrazando y que cuando llegan allí ven que es peor que lo que han dejado pero ya se les ha inculcado que la culpa es del sistema actual, pues se vuelven para matar, para sembrar el terror y que los demás sientan lo que sienten ellos. Es el consuelo del tonto. Pues bien, aprovechando ese miedo que tanto los terroristas como los gobiernos se empeñan en difundir, surgen estas peregrinas ideas de recortar y cercenar derechos y libertades de comunicación. Así el líder del Reino Unido, Cameron, plantea bloquear whatsapp, el Ministro de inJusticia, ese que estaba a favor de rescatar autopistas de peaje, plantea escuchas telefónicas sin autorización judicial y el delito de terrorismo individual. Es decir, ayer por ejemplo tuve una amarga discusión sobre los abogados de ETA detenidos y sobre el supuesto delito fiscal de éstos, en twitter. Pues bien, si los planes de este señor salen adelante, y si les sale de las narices, con esa ley, probablemente por esa charla podrían acusarme de terrorismo. Y claro, aquí, en este tipo de delitos de opinión y subjetividad, entramos en lo de siempre: tu terrorista, el de mi partido o mi amigo, no.

Quiénes están dispuestos a perder libertad y cambiarla por una supuesta seguridad, deberían pensar que en España, en la época del asesino Pacopantanos, el índice de delincuencia era muy superior al actual ( y eso que ahora en temas de libertad estamos tomando el camino de vuelta al franquismo). En Estados unidos, dónde te pueden detener casi por cualquier cosa, el índice de asesinatos es el más alto de los países “democráticos”. Es decir, que la falta de libertad no supone mayor seguridad. Y que quienes venden esta milonga, son los mismos que dicen que hay que rescatar bancos porque sino nos iríamos todos a la mierda y resulta que nos vamos igual sólo que los dueños de los bancos siguen con su estatus a nuestra costa.

Quiénes están dispuestos a perder libertad, deberían pensar a quién beneficia la falta de oposición, la falta de crítica a las decisiones erróneas y a la injusticia.

Si de verdad quieren acabar con el terrorismo, no hace falta cercenar la libertad de opinión, sino dejar de vender armas, perseguir a aquellos que las venden (algunos valiéndose de su cargo y de su posición), luchar contra esos estados arcaicos y fundamentados en la edad media como Arabia Saudí, Qatar o el propio Vaticano y que, como en el caso de los primeros, a parte de financiar equipos de fútbol de Europa, son los principales formadores y sostenedores del terrorismo internacional. Si quieren acabar con el terrorismo, más ayuda a los pobres, mas educación y menos injusticia. Esas son el caldo de cultivo del terrorismo. Si quieren acabar con el terrorismo, en lugar de bombas, ayuda, en lugar de explotación, cooperación. Pero eso no interesa. Topamos con la economía (de los de siempre).

Salud.

¡Cria cuervos!

¡Cinismo!

Maricón, eres un maricón depravado, gritaba el niño de los Peláez.

-¡Niño! Decía el padre. ¡Eso no se dice!

En cuanto Rufo se dio la vuelta, el padre le decía al niño -¡Que sea la última vez, que nos dejas en ridículo!

-Pero papá, Rufo es maricón.

-Ya, pero eso no se dice. Y menos si no te toca.

-Pero tu dices siempre que los maricones son unos enfermos.

-¡Que te calles ya niño!

*****

Fútbol. Hace tiempo que dejó de gustarme como fenómeno de masas. Porque hace tiempo que el fútbol, ya no es un deporte, sino una guerra de frustraciones. Una guerra dónde algunos degenerados desahogan sus penas, excitan sus sentimientos más primitivos y convierten en felicidad algo tan antiguo como el mal del contrario.

Hace treinta años, podías ir al fondo sur del Calderón a ver un partido sin que tu vida corriera peligro. Hace treinta años, un niño podía ir al Nou Camp con una camiseta del Madrid sin que algún exaltado quisiera matarlo. Hace treinta años no podías estar en los alrededores del Bernabeu sólo con una camiseta del Atlético, pero si podías entrar al campo sin que te pasara nada.

Ahora, exaltados fascistas, con el beneplácito de los clubes, con la excusa de que son el alma del equipo, el jugador número doce, pululan por casi todos los campos de España. Buscan pelea, arremeten contra el contrario con violencia y no dudan en clavar un cuchillo a quién les molesta, aunque no haya hecho absolutamente nada, sólo por llevar una bufanda, una gorra o una camiseta del equipo enemigo.

Los clubes son culpables por albergar a estos indecentes. Por darles cobijo e instalaciones. Por pagarles los viajes y las entradas. Por ser cómplices en la sombra.

Pero también lo son los periodistas deportivos. Esos que hacen del fútbol la guerra, de cada partido una batalla y que buscan noticia, allí dónde no la hay, sembrando odio entre aficiones, dando informaciones erróneas cuando no falsas y alabando la actitud de los indeseables cuando creen que benefician al equipo.

Pero quién es más culpable es quién cree que estos indeseables fascistas no merecen ser ilegalizados. Quién les deja andar por la calle con sus esvásticas, quién les deja acongojar al personal sin tomar medidas y quién cree que por el hecho de ser afín a su ideología no son peligrosos. Tal vez si la señora Delegada del Gobierno de Madrid, hubiera dedicado la mitad de recursos de los que dedicó el sábado a las Marchas de la dignidad, a controlar a estos energúmenos, ahora, no estaríamos hablando de un hooligan muerto. Si se hubiera dedicado una décima parte de los esfuerzos que se dedicaron a arrancar banderas republicanas en la coronación del rey, a arrancar banderas neonazis, no estaríamos hablando de esta gentuza que se reta a través del Whatsapp para matarse. Si se dedicaran los mismos esfuerzos que se dedican a la caza de brujas de comentarios indeseables en facebook o twitter sobre el rey, la ETA o el PP a la caza de los mismos pero contra Pablo Iglesias o contra IU, entonces estos indeseables no se moverían con la absoluta impunidad con la que lo hacen.

Estamos en un país cuyo desgobierno no sólo no condena el franquismo, sino que lo promociona. Un desgobierno que prefiere el palo, la mordaza y el fascismo, antes que la libertad y la opinión de los ciudadanos. Y así nos va.

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Del Diario.es sobre las marchas de la dignidad en Burgos

Del Diario.es sobre las marchas de la dignidad en Burgos

La ideología del hambre, la muerte y la dictadura

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Estos días no estoy muy allá. La salud de la familia anda quebrada y eso repercute en la concentración y en el estado de ánimo. Y hay momentos en los que, no sólo no hay ganas de escribir, sino que es imposible hacerlo con una calidad mínima. A veces no me doy cuenta de si pasa esto y por eso pido paciencia y perdón.

Escuchaba el otro día en la radio, unas declaraciones de la insufrible Collares en la que decía que la ideología del Partido Patimar ha traído el mayor progreso de la humanidad. Como no estaba muy centrado, creí no haber escuchado bien lo que decía esta pelanas a la que le regalaron la alcaldía como a la otra Collares le regalaron El Pardo.

Como ya he dicho alguna vez, es casi imposible que este artículo llegue a ser leído por uno de esos estúpidos que compran diariamente la moto que venden estos indeseables, pero por si acaso hay que recordarles lo que históricamente ha traído a la humanidad la ideología de estos racistas, xenófobos, clasistas y pendencieros tuercebotas.

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Desde que la humanidad tiene “uso de razón” las actitudes clasistas, las de imponer la sinrazón de la fuerza, la de hacer trampas con tal de ganar, la de aprovecharse de los demás o la del egoísmo supersticioso, violento y tramposo ha traído involución, inmovilidad, superchería, violencia, hambre y muerte para la gran mayoría y momentáneo bienestar coyuntural para los violentos, listillos y tramposos. Quiénes dominaron el fuego, descubrieron la rueda, los metales, la pólvora o la medicina eran personas inquietas, inconformistas, gentes con ansias de saber y sobre todo capaces de desobedecer la lógica y la moral de quiénes desde siempre han considerado esas cosas como peligrosas inventándose pecados, seres superiores castigadores contra todo el que rompa las normas. La propia cristiandad basa sus orígenes en el miedo y la desobediencia y en la maldad de la mujer (misoginia pura) al considerar que los males de la humanidad parten de haber desobedecido a dios al comer algo que éste había prohibido y encima culpando a la mujer por haber incitado al hombre.

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La ideología de la insufrible consorte, trajo la primera y la segunda güera mundial, la guerra de los Balcanes, la guerra de la independencia americana, la Española, y sobre todo el primer y el tercer mundo. El hambre y la muerte en el tercer mundo y el hambre y la muerte en esta parte del primer mundo que ahora han convertido en satélite del tercero al haber cambiado China de bando.

La ideología de estos gañanes fascistas le trajo a España cuarenta años de retraso económico, político y social hasta el punto que de aquellos lodos nos salen ahora estos barros. De salarios míseros (en 1977 mi padre cobraba 13.000 pesetas al mes cuando un piso valía un millón de pesetas, y un coche medio 500.000), tenemos hoy uno de los salarios mínimos más bajos de la Unión y el estado de bienestar apenas se quedó en estado de medioestar.

Pero lo peor de todo es que en los últimos dos años España ha pasado de ese estado de medioestar a ser un país tercermundista con salarios por debajo de los seiscientos euros (nivel de 1990), de la mejor sanidad del mundo a la número 18 y bajando. De una educación pública y universal a una restrictiva dónde los pobres no sólo no pueden pagar la universidad sino que muchos no pueden ni pagar el material escolar de la secundaria. De un país dónde uno podía salir a la calle a reclamar lo que quisiera a multas de cientos de miles de euros para acallar la disidencia. Hasta el punto que la Unión considera que en España no hay libertad y que es el único país del mundo que impide que observadores internacionales inspeccionen su régimen.

Todo el progreso de la humanidad ha sido debido a quiénes nunca se conformaron con ser meras comparsas y dejaron su vida y la de sus familias en la lucha por la mejora. O es que a esta egregia cantamañanas que utiliza el coche público y los guardaespaldas que todos le pagamos para ir a la “pelu” ha olvidado que los suyos mandaban asesinar, encarcelar y maltratar a quién osaba reclamar derechos, libertades, justicia o salarios decentes.

La inmundicia se extiende y lo peor de todo es que sigue habiendo una cantidad ingente de estúpidos que siguen creyendo que la riqueza de los demás es contagiosa y que el progreso está en callar, aguantar y vivir de las migajas o morir de hambre y necesidad.

demagogia y apología del fascismo

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Cuando hablamos de pasividad, inmovilismo y permisibilidad con la corrupción de estos fascistas arruinadores del desgobierno del trinque, debemos recordar algo mucho más grave, que está socavando la sociedad como un barrenero lo hace en la cantera, para luego introducir dinamita y volar parte del entorno: la connivencia con el franquismo y el fascismo.

Recuerdo que, a mediados de los años ochenta, los fascistas andaban escondidos en sus madrigueras. Sólo algunos fantasmas nostálgicos se atrevían a vender quincalla franquista en aquellos bares de carretera que regentaban los Torrentes de turno. En más de uno de esos locales de mugre, nacionalismo y fruslería fascista, he visto montar un sindios a consecuencia de la apología del eunuco genocida, y en alguno acabar el expositor de los cassetes de “a mi la legión” rodando por el suelo.

Pero, poco a poco, día a día y mes a mes, los fascistas se dieron cuenta que, realmente este sistema no era para ellos tan malo como creían y que éste se podía moldear a su imagen y semejanza como moldearon las leyes fundamentales que el genocida enano promulgó como “constitución” del franquismo. Toda ley es susceptible de ser interpretada y lo único que hace falta es tener de tu parte a quién debe interpretarla. Así, toda esa ralea franquista, se “vistió” de democracia y salió a tomar el vermout electoral después de la misa, bajo el símbolo del animal más carroñero, truhán, ladrón e hijoputa que hay en el reino de las aves: la gaviota. Y no sólo consiguieron algo que parecía imposible, romper el techo de los 110 diputados, que el gran fachón que hacía de la calle algo suyo no podía superar, sino que fueron minando toda la conciencia colectiva a base de propaganda, primero en medios afines y después haciendo que todos los medios lo fueran, hasta conseguir lo que hoy en día tenemos: alcaldes que promocionan de nuevo los homenajes a los caídos por dios y por España ¡PAÑA!, que subvencionan actos de exaltación del franquismo (y del fascismo) y que se vuelva a ver a los comunistas como seres con cuernos, tridente y rabo rodeados del fuego eterno.

Pero no hay que desistir. Cuando un personaje torticero y bobo como el portavoz de la Comunidad de Madrid, compara la bandera nazi y la de franco con la comunista hay que “taparle la boca” dándole a la gente lecciones de historia de España. No fueron los comunistas los que llegaban al anochecer a los pueblos de Castilla y de Andalucía con una lista de personas inocentes a los que subían a un camión y de los que nunca más supieron familiares y amigos. No fueron los comunistas los que dieron un golpe de estado contra el poder LEGAL establecido. No fueron los comunistas los que durante casi cuarenta años detuvieron, molieron a palos y asesinaron sin juicio justo. Ni fueron los comunistas los que, a base de sucios negocios, se enriquecieron y consiguieron un patrimonio con el que sostener de por vida a toda su ralea en la élite plutocrática. Si fueron los comunistas los que lucharon contra el franquismo y acabaron muertos o con decenas de años de encierro en las cárceles, mientras gente como los que hoy pululan por el partido del trinque dictaban sentencias de encarcelamiento, o de muerte. Si fueron los comunistas españoles los que combatieron, por nada, contra los Nazis en la Francia ocupada. Y si fueron los comunistas los que trajeron, derechos, libertades, sanidad y educación pública, que el gobierno de ese portavoz se empeña en destrozar.

Son los fascistas los que hacen que la ONU se sorprenda del “Valle de los Elefantes” (por cierto construido sobre las vidas de cientos de comunistas y otras personas cuya única ideología o pecado era haber reclamado algo a al rico del pueblo). Son los fascistas los que insisten en seguir metiendo el dedo en la herida de los represaliados y de los que tienen a sus muertos enterrados en las cunetas, mientras los suyos, los de los fascistas, pasan una vida de retiro en balnearios y hoteles pagados con dineros públicos.

Son los fascistas los que insisten en que sólo vale lo que ellos dicen o piensan y los que OBLIGAN a los demás a ser, ver, pensar y actuar como ellos a base de palos, multas y represalias.

Por supuesto que los regímenes comunistas de la antigua URSS, Libia o de Corea han represaliado a millones de personas y asesinado a otras tantas, pero no menos que Franco, Pinochet, Moshe Dayán, Albalá Bin Abdelaziz, Batista, Trujillo, Salazar, Macías, Idi Amín, Videla, Joao Gulart, Hassan II, … Todos ellos protegidos por los Estados Unidos y por tanto capitalistas.

Yo, empiezo a estar hasta el rabo de la boina de estos anormales cuyo ego miserable no tiene parangón. Bueno si lo tiene, no se si son más arruinadores que miserables, o más corruptos que demagogos o más trileros que practicantes del hijopotismo desilustrado más indecente.

Violencia y miedo

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Escuchaba ayer mañana en la radio anuncio del grupo de las Prisa(s) una interesante conversación entre Ramón Cotarelo, Maruja Ruiz Martos, Ada Colau y el historiador Josep Fontana, con intervenciones e introducciones de Jasé Martí Gómez. Como siempre estoy dando “palos” a la prensa tenebrosa, hoy quiero agradecer al conductor de este programa de la radio anuncio, que no se si por su origen carabanchelero o por los años pasados en los Astados Unidos, tiene un sentido crítico del que carecen casi todos los paniaguados de esta cadena de radio.

Bien, la conversación iba sobre la reivindicación y la movilización. Quién quiera escuchar esta interesante charla, puede hacerlo aquí.

Una de las cosas que más llamó mi atención fue cuando Ramón Cotarelo puso el dedo en la llaga asegurando que, España es una especie de tubo de ensayo dónde el liberalismo mundial está mezclando dosis ácidas de represión, falta de libertad y fascismo con la paciencia ciudadana para ver lo que el pueblo es capaz de aguantar. También advirtió, como muchos ya hemos denunciado, que las únicas partidas exentas de recortes son las militares y las de material antidisturbios. Esto fue entendido por una Ada Colau cicatera como una especie de exaltación de la violencia y decía que los escraches han demostrado que no hace falta violencia para obligar a los políticos a tomarse en serio las reivindicaciones del pueblo.

Se habló también de la falta de respeto de este desgobierno que no atiende a reivindicación alguna. Eso tiene que ver con la famosa mayoría silenciosa de la que hablan estos desgraciados y que más bien es la masa borreguil asustada.

Durante decenas de años, las reivindicaciones tenían una amenaza de “consecuencias” para los gobernantes y empresarios que ahora, con esta idea con la que nos han llevado al huerto de que la violencia pierde toda razón, ha dejado de ser efectiva. Durante años, los obreros consiguieron reducciones de jornada, vacaciones y aumentos de salario a base de huelga que suponía la ruina del patrón. Durante años, los movimientos vecinales y sociales consiguieron libertad, democracia, ambulatorios, colegios, carreteras, etc., a base de movilizaciones que se sostenían por el miedo a la violencia. La violencia siempre ha existido por parte del poderoso. Durante años, los patrones mandaban sicarios que acababan matando a los dirigentes sindicales. Durante años, los gobiernos han tenido al ejército y a la policía que detenía, pegaba y maltrataba a los que consideraban causantes de los problemas.

Ahora, la violencia sólo se ejerce desde un único “lado”. Los gobiernos gastan ingentes cantidad de dinero en la compra material antidisturbios que debiera ser para utilizar en casos extremos y que, sin embargo, se utiliza para disolver manifestaciones pacíficas y para acongojar a la gente. Los gobiernos, y muy especialmente este desgobierno de tahúres y truhanes, utilizan la identificación, las multas generalizadas y las detenciones indiscriminadas como forma de acojone general y de evitar la manifestación y la reivindicación.

Es verdad que los escraches pusieron muy nerviosos a los zánganos que viven de ejercer la política como medio de enriquecimiento y forma de vida. Pero no es menos verdad que enseguida surgió la campaña de desprestigio para evitarlos. Campaña que consistió en hacer ver a la masa borreguil que los que participamos alguna vez en ese tipo de actuaciones éramos terroristas o nazis. Y eso se asocia directamente con la violencia. Sin embargo, dejar a niños si casa, hacerlos pasar hambre y necesidad o no tener derecho a ir al médico si te pones enfermo, eso no se asocia a la violencia, cuando es la mayor de las violencias existentes.

La dictadura extendió durante años el terror. Tantos que, una vez muerto el asesino genocida, no fue difícil hacer pensamiento general de esa cuestión. Hoy, esa idea no sólo ha desaparecido, sino que un desgobierno que se comporta IGUAL que se comportaba el del fascista eunuco, ni siquiera es considerado como un problema.

Como bien decía ayer mi amigo Joaquim en Facebook, no es lo mismo parar un desahucio que acabar con esta estafa y esta regresión a la edad media. La única forma de parar esto es despertar a la masa borreguil. Y dado que, todos estamos de acuerdo que la violencia no es buena, venga de dónde venga, debemos hacer ver la realidad de lo que está pasando. Y por tanto, la masa sólo despertará cuando se de cuenta de que el mundo entero se mueve bajo la violencia de unos pocos y que, quién más miedo tiene es quién más cede. Y ahora mismo, la mayoría tiene muy poco que perder y por tanto nada que ceder por lo que no sirve de nada tener miedo.

Las batallas que no se luchan son las primeras que se pierden.

A golpe de cómitre

Nunca supo por dónde vinieron ni por qué. Acurrucado en una esquina, con la cabeza entre las rodillas y muerto de miedo, se preguntaba ¿por qué? ¿Sería él, el chivo expiatorio? ¿Serviría de escarnio y ejemplo?¿Quién iba a creerle? No le habían pegado. Pero los malos tratos a base de insultos, vejaciones y de insuflar miedo son mucho peores que los golpes en las costillas. El ladrido, de nuevo del madero cafre, le sacó de su letargo”.

Volvemos con el ejemplo del Trile. El trilero, mueve los cubiletes. La bolita se encuentra dentro de uno de ellos. Como te la han enseñado antes, tu no pierdes ojo al movimiento del que supones que tiene la bola. Pero, no sabes como, cuando has apostado y levantan los cubiletes, no está dónde tú creías.

El desgobierno del partido pacolocaramigos o pasusnegocios, hace trilerismo con la política. Se encarga de pregonar a los cuatro vientos la palabras democracia, libertad y compromiso social. Pero cuando actúa, no sabes muy bien como ha pasado, pero la bolita de la libertad, de la democracia y de lo social, no aparece dónde tu pensabas.

Pregonan, pregonan y pregonan que trabajan para el pueblo. Pregonan, pregonan y pregonan que apuestan por la sanidad y la educación pública. Pero la sanidad pública ya no existe y a la educación le quedan dos telediarios. Hospitales dónde se ha privatizado desde la comida hasta los aparcamientos, pasando por la gestión. Eso, que como el cambio de la bolita del trile tu no lo aprecias a simple vista, te acaba pasando factura. La factura de una alimentación incomestible a la que acabas renunciando y cambiando por lo que tú le llevas al enfermo comprado en la calle. La factura de unas listas de espera inagotables que se incrementan en verano porque el hospital del turno, en lugar de contratar personal para dar vacaciones, elige la opción de cerrar plantas (debe de ser que la enfermedad se va también de vacaciones). La factura de una atención médica inadecuada, no porque los profesionales sean malos sino porque no dan abasto y las enfermeras no pueden pasar las órdenes adecuadas entre turnos. La factura de no levantar a los enfermos impedidos el tiempo que debieran, porque la falta de auxiliares lo hace imposible. La factura de no poder estudiar ni en la pública, ni en la privada porque los precios son desorbitados y las becas, lisonjas. La factura de tener que soportar que tus hijos estén semanas sin clase porque no se ha cubierto la baja del profesor lesionado. La factura de no poder pagar la comida del comedor escolar porque no tienes recursos y tampoco pueden llevar la comida de casa porque vale más calentarla que ir al comedor.

De vez en cuando, sistemáticamente y con un ritmo que parece sacado del látigo de un cómitre, bajo un plan bien urdido y perfectamente ejecutado, anuncian grandes medidas que sólo son humo, maquillaje para aturdir el intelecto de la idiocia. Grandes medidas de bar y cacahuetes, nunca cuantificadas (porque de hacerlo descubrirían cómo han cambiado la bolita) que no suponen nada pero que engañan al paseante del voto. Tan pronto anuncian que publican sus declaraciones patrimoniales (para dejarlo en el limbo), como se plantea un “tremendo” plan de modernización de la administración que supone tres duros y sobre todo, el poder seguir colocando amigos y familiares en lo público para que sigan sanguijueleando de lo que es de todos. No se meten en profundidad con la reforma de las bolsas de capos llamadas diputaciones. Esas que manejan los morados en bolsas de basura. No se meten con los chiquicientos mil asesores nombrados a dedo que ganan decenas de miles de euros al año. No se meten con los sueldos de sus predecesores que, una vez abandonada la cúpula política, se autonombran para un cargo vitalicio a 90.000 euros al año. No se meten con la duplicidad de sus salarios, muchos de ellos que incumplen la ley de incompatibilidades. Pero si quieren a toda costa, disminuir el número de parlamentarios autonómicos con el fin de que no les evacue del poder ni su puñetera madre.

Y ojo, que la bolita se está volviendo peligrosa porque cuando se destapa lleva dinamita. Si protestas contra el Príncipe o contra el Babas en la inauguración del AVE, te pueden ir a buscar a casa como se hace en las famosas monarquías elefantarias (o en las repúblicas bananeras). Si te metes con sus ancestros pueden acabar con tu carrera, como le pasó a Garzón o pueden directamente silenciarte mediante un proceso público a base de jueces “proclives” al sistema elefantil, bananero, fascistoide.

Tal vez, cualquier día, alguien de los “suyos” se le ocurra bucear en este espacio de tolerancia y acaben viniéndome a buscar a casa. Pero al contrario que en los versos de Martin Niemöller (atribuidos erróneamente a Beltolt Brech), a mi si me importó cuando vinieron a por los comunistas, o a por los anarquistas, o a por los sin techo o a por los inmigrantes o a por los indignados. Porque yo si tengo claro que si les dejamos, acabarán con todos nosotros.