Vidas Ajenas

Yo por el jurgol, matooo!

– sschuuuuu…. ¡Cuidado dónde pisas!
– Joer! Es que no veo nada…

Ocho y cuarto de la tarde. Los bares empiezan a llenarse. Por las calles, cientos de personas circulan con camisetas de su equipo. Hace calor y no hay bufandas. Algunos se envuelven con la bandera. Todos han quedado con gente igual que ellos. Gente para las que el fútbol es una vida.
Todo está preparado. Las cámaras llenas de cerveza fría. Tapas y bocadillos en sus puestos. Pizzeros, repartidores de hamburguesas y comida rápida posicionan sus ciclomotores. En una hora, empezarán las primeras llamadas. Un cuarto de hora después, con el final de la primera parte, se colapsarán los teléfonos, los hornos no darán abasto y no habrá motos suficientes para llevar los pedidos. La Feria del libro, repleta hasta ahora de gente, empieza a perder miembros en una sangría lenta pero infinita. Las calles, pierden tráfico rodado. La ciudad gana en quietud, de momento. ¡Sólo algunos despistados antisociales hacen vida normal y no se han enterado de que hay futbol!

Han llegado al CPD. Sayf y Karlos preparan los explosivos. En un rato, todo aquello saltará or los aires.

Nueve menos cuarto de la noche. Todo está preparado. Los dos equipos han saltado al campo. La tensión envuelve las aceras frente a los bares que han sacado sus pantallas de televisión a la calle. Desde el televisor, un afamado periodista, comienza la retransmisión. “Señoras y señores, esto está que arde. Sesenta y seis mil gargantas llenan este estadio Nacionaal. El arbitro pita. Arraaanca la final de la ...” pufff. La tele se ha vuelto a negro. El del bar, desesperado, revisa cables y conexiones. Uno que viene de otro establecimiento cercano corriendo, le dice que allí también se ha ido la imagen. Las terrazas de las casas comienzan a mostrar gente cabreada. Los que estaban en los bares empiezan a impacientarse. Los que llevan auriculares y escuchan la radio, se muerden las uñas. Alguien dice que ha habido una explosión en Antena 3 y no podrán ver el partido. El canal 3 y el seis no emite. Todo está negro. Las calles comienzan a caldearse. Algunos, nerviosos, insultan a los que pasan por allí, con su vida normal y sonríen. Un vaso vuela. Una silla emprende viaje de vuelta por los aires. Otra le acompaña en dirección contraria. Puñetazos. Gritos. Comienzan a verse palos, que nadie sabe de dónde han salido. Una gran batalla campal se extiende por toda la ciudad. Las vitrinas de los escaparates, comienzan a crujir. Algunas bombas incendiarias y cócteles molotov arrastran las llamas a locales y aceras. La policía no puede intervenir en todos los conflictos.

Amanece en una ciudad desolada y desconocida. Cientos de cadáveres siembran aceras y parques.
A media mañana, ISIS reivindica un atentado en el CPD de Antena 3.

 

*****

Vidas ajenas

Comentaba el sábado tarde en la Feria del Libro, Lorenzo Silva que el hecho de que en la tele le dieran mucho mayor importancia al fútbol que a la feria, nos dice todo sobre el tipo de país en el que vivimos. También se quejaba (con razón) de que, en el telediario, sólo dos minutos sean para la Feria y que, en ese tiempo, pongan trozos inconexos de declaraciones de ocho autores, mientras que para estupideces sin fondo ni interés y vaguedades de un tocapelotas, le dedican tres o cuatro minutos completos.

Una noche antes, en una conversación distendida y muy interesante con un periodista destacado de la SER, nos confesaba que el despido de Genma Nierga será por razones de audiencia. Parece que desde los grandes despachos de PRISA, se han dado cuenta de una bajada generalizada de los oyentes.
El mundo que conocemos se desmorona poco a poco y tanto por un lado, como por otro, andamos como zombis sin saber muy bien a qué atenernos.
La manipulación mediática de los medios de incomunicación, es una constante que acabará matándolos. Cada vez hay más gente que ve la realidad de otra forma, sobre todo, porque cada vez hay más personas que lo pasan mal y que sufren esta enfermedad llamada hijoputismo liberal. Una enfermedad que, como decía el otro día Miguel Angel Bustamante en un acertado artículo en Publico , se puede reducir al siguiente lema: “Nos pagan en pesetas y nos cobran en euros”.
Aun así, aun queda mucho insolidario, mucho individualista y muchos que siguen pensando que a ellos, nunca les va a tocar la miseria y que no es comprensible que molestemos su quehacer diario con banalidades como huelgas, protestas o reclamaciones. Porque, para muchos, esas siguen siendo cosas de inadaptados, de cascarrabias o de antisistemas greñudos y sucios. Como vimos en el vídeo de 13TV, cuando el atentado en Mánchester, para esta gente, el fútbol es lo importante y el Real Madrid, más.
Hace unos pocos días, una huelga de limpieza en el Aeropuerto de Ibiza, llenaba de imágenes de suciedad, amontonamientos de basura y papeleras inmundas, los telediarios. La noticia no era que la empresa les debía varias nóminas a los trabajadores, y la paga de NAVIDAD. No. La noticia era que la huelga de unos irresponsables estaba causando graves perjuicios a la imagen turística de Ibiza.
Con el conflicto del personal que recoge los residuos sólidos urbanos en Madrid, (los basureros de toda la vida), y con los conductores de Metro, más de lo mismo. Ambos colectivos han convocado huelga para las fechas en las que debe celebrarse el Word Pride Madrid (conocida como fiesta del Orgullo Gay). Bien, la noticia no son las malas condiciones de trabajo de los basureros, a quiénes la empresa concesionaria paga hasta tres tipos de salario distintos por el mismo trabajo según pertenezcan a un convenio, a otro o no pertenezca. Ni tampoco se centraban en que los maquinistas del Metro quieren que se les reconozca su categoría profesional para poder acreditar enfermedades propias de su puesto ante la Seguridad Social. En ambos casos, las noticias hacían hincapié en la maldad de unos colectivos que ponen en peligro la imagen de Madrid y sobre todo, los sustanciosos beneficios que este colectivo genera durante esos días.
Con el colectivo taxista y sus recientes protestas, más de los mismo. Se incide en su incomprensible cabreo porque tonto Uber como Cabify les hacen la competencia. E ignoran, a conciencia, que esa competencia es desleal porque ambas plataformas (al igual que las grandes compañías de taxis) establecen condiciones laborales próximas al servilismo (los conductores deben hacer 15 horas diarias para poder llevarse 700 euros al mes), además de tener residencia en paraísos fiscales, y ser un peligro para el tráfico rodado y viandantes.
Este hijoputismo liberal ha conseguido acabar con la conciencia social. Con la necesidad de la lucha como forma de conseguir mejoras. Es verdad que los sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT) son también culpables por integrar sus enormes maquinarias burocráticas en el sistema y tener que alimentarlas a base de subvenciones del estado y fondos de formación ante la falta de afiliados y un egoísmo sin escrúpulos de sus dirigentes. Pero somos los ciudadanos de a pie los que hemos permitido, con nuestra comodidad y nuestro afán de no perder aquello que nunca hemos llegado a tener, los que hemos dejado que hayan ido decayendo nuestros derechos por nuestra pereza y nuestra inconsciencia en la falta de reclamaciones, protestas y salvaguarda de nuestros derechos. Hoy vemos como para muchos, las huelgas sólo son esas medidas que toman los inconscientes para perjudicar a los ciudadanos. Pocos somos los que defendemos a cualquier colectivo en lucha porque su lucha, es la garantía de nuestra lucha. Si no nos apoyamos, pasa lo que estamos sufriendo. Salarios de limosna, horarios esclavos, derechos laborales inexistentes, miseria, paro, sufrimiento, sentencias incumplidas como en Fuenlabrada, …
Hace unos días tuve que realizar unas encuestas por la calle sobre la sanidad en Madrid. La mayor parte de los entrevistados desconocen las condiciones laborales del personal sanitario. Aún así, indicaban que eran buenas, que el presupuesto para los hospitales públicos es suficiente, que sus instalaciones son inmejorables y que les parece bien que se deriven pacientes a la privada.
Si los hospitales se caen a cachos (el sábado veíamos, además, como corría el agua escaleras abajo en el Hospital Virgen de la Salud de Toledo ), si el personal de sanidad dice que están saturados y que sus contratos son renovados cada tres meses, si las listas de espera se hacen desesperantes es evidente que alguien no se entera de lo que está pasando.
Y aquí, con estos #Vertimedios es imposible que nadie se entere de nada. Claro que también es mucho más cómodo esconder la cabeza bajo tierra, como el avestruz, esperando que pase el chaparrón.
Como decía Lorenzo Silva, está claro en que país vivimos y cuáles son nuestras prioridades. Que ricos, pobres, pedigüeños, medias clases, clases altas, ninis, parados, trabajadores, estudiantes, amas de casa, señores y sirvientes, paralicen el país por un partido de fútbol, que los deportes del telediario duren tanto como el propio noticiario, que los programas de mayor audiencia sean aquellos en los que se cuentan sucesos y vidas ajenas, dice mucho de esta sociedad yonki del morbo y del voyerismo. Dónde lo único que importa es el júrgol o la vida de los famosos, porque pensando en ellos, olvidamos nuestra miseria.

Salud, república y más escuelas.

Anuncios

Ignorancia y manipulación

El oro de los tontos

Carlos José y su amigo Aniceto, estaban buscando gallaritas con las que jugar a las canaicas, entre los robles del monte nuevo. Iban mirando al cielo, buscando aquellas cuya forma y tamaño fueran perfectas para jugar al Gua o a la Troya. Junto a uno de los robles más enjutos, Aniceto dio un traspiés que le hizo hincarse de rodillas. Se levantó, miró atrás y observó que había tropezado con un gran pedrusco del que sobresalía un gran cubo perfecto y amarillo. Brillaba mucho. Recogió la piedra y se la enseñó a Carlos José.

-Es oro, le dijo Carlos José.

-¿oro?

-Si creo que si. Podemos llevársela a mi padre que de joven estuvo trabajando en la provincia de Logroño, en una mina. Igual nos dice si es o no es oro.

Cuando llegaron a casa de Carlos José, su padre no estaba y quedaron en dejar allí la gran pepita hasta que llegara.

Por la noche, Teodosio, el padre de Carlos José, observó la piedra y le preguntó a su hijo quién había encontrado la pepita.

-Aniceto, padre – dijo el muchacho- .

-Pues a partir de ahora, te lo has encontrado tu.

-Pero,…, padre,… fue… Aniceto.

-Fuiste tu, ¡entendido!, – le dijo agarrándole de la oreja y levantándole en vuelo -. ¡Si te oigo decir otra cosa te eslomo!

Por la mañana, Teodosio se acercó al taller del carretero. Llevaba la piedra envuelta en una guata. Le enseño la enorme perla cúbica a Tomás, el carretero, y le encargó un carro nuevo. De allí, se fue a casa de Matías, que vendía un par de vacas de tiro, y se las compró, enseñándole también la piedra y asegurándole que se las pagaría en cuanto pudiera ir a la capital a cambiar el oro por dinero. Por el mismo método compró tres capones, treinta y seis gallinas, dos corderos, tres trajes y cuatro pares de zapatos hechos a medida. Mandó reparar la tenada que se caía a cachos y pagó varias rondas de aguardiente a los parroquianos que se encontraban en la taberna, principalmente pastores y ancianos.

Pasado un mes, el carretero entregó un preciso carro con el nombre de Teodosio escrito entre filigranas azules.

Dos meses más tarde, la gente del pueblo empezó a impacientarse porque el nuevo rico no pagaba y ni siquiera había ido a la ciudad.

La casualidad hizo que por la venta del pueblo pasara un conocido joyero nacido en el pueblo y residente en la ciudad que iba con la familia de camino a una boda y que habían parado a reparar una zapata del freno de la carreta.

Ante la insistencia del ventero y del carretero, el joyero acompañó a casa de Teodosio a la concurrencia para inspeccionar la pepita.

Cuando allí llegaron, Teodosio, acorralado por los vecinos a los que debía gran cantidad de dinero, no le quedó otra opción que enseñarle la pepita al joyero.

Este, nada más abrir la guata, estalló en una ruidosa carcajada.

-Que pasa, maese, -le preguntaron el ventero y el carretero al unísono-

-Pues que esto no es oro, amigos míos. Esto es Pirita, el oro de los tontos. Pero además, Teodosio, tu que trabajaste en Navajún, ya lo sabías, ¿no?

*****

En esta cruzada mía contra la manipulación informativa, me he dado cuenta los del partido en B no es que sean tontos cuando dicen que son el partido de los trabajadores, el partido contra la corrupción o el partido anticrisis. Ni siquiera dicen estas cosas por cinismo (aunque lo son y un rato largo). Simplemente lo hacen como uso de esa manipulación informativa. Ellos saben que los medios repiten una y otra vez esas sandeces. Sacan una y otra vez en la tele o el la radio a Don Tancredo, al Luismi del PP o a cualquier otro personaje de la España de las corruptelas repitiendo una y otra vez estos mantras. Muchos no se quedan en la puerta de atrás de los cerebros ignorantes, pero otros si.

De tal forma que, como decía el otro día, ya casi se ha establecido como premisa que el partido de Primo de Rivera es un partido de centro izquierda. Eso a pesar de que en su programa electoral abogan por ideas tan de extrema derecha, tan fascistas, como la expulsión de todos los inmigrantes ilegales y la vuelta a la oscuridad sanitaria de los mismos. Con ideas tan fascistas o tan extremistas como la privatización de los servicios públicos, incluidos sanidad y educación y el despido de funcionarios para llegar a un sistema como el americano en el que, quién llega al gobierno pone a quien quiere a trabajar para la administración, de forma que la independencia, queda totalmente abolida y la corrupción ahora, además será imposible de perseguir.

Hemos llegado al extremo de que se ha dado per sentado y como verdad teológica y universal que lo importante es el trabajo, aunque este sea en semiesclavitud o de estilo feudal. LO importante es que haya muchas personas trabajando, aunque se les contrate por media hora a la semana reponiendo don Simón en un supermercado.

De tal forma que ante la imposición de una multa de 60.000 euros a esos grandes almacenes cuyo presidente la hace cariños a la Falange, por contravenir la ley y grabar coches y transeúntes en Málaga, algunas voces se levantaron contra la sanción aduciendo que de seguir así, luego nos quejaremos cuando esta empresa despida a trabajadores.

Ayer, Anton Losada, en un magnifico artículo en eldiario.es, desenmascaraba al dueño de Zara que se ha convertido en el hombre más rico de la tierra, al que la mayor parte de la gente aprecia porque da limosnas para sanidad y Cáritas, pero del que la prensa oculta que en sus talleres trabajan niños en condiciones infrahumanas con salarios de miseria y en países de laxa legislación laboral. Encima esas limosnas le desgravan y resulta que el tipo más rico de la tierra paga un 15% en impuestos, (un 5% su emporio) mientras que yo que no soy ni el número cien millones en riqueza, pago un 19%.

Seguro que incluso si se presentara a las elecciones sacaría mayoría absoluta.

La ignorancia, decía un profesor mío de filosofía, es el peor mal de la humanidad. La ignorancia hace valientes a los débiles, ufanos a los pobres de espíritu y sobre todo nos hace manejables. Una sociedad ignorante es mucho más manejable, es más dirigible hacia el camino elegido por el tirano y más manipulable y vulnerable.

Eso de “La ha dicho la TV” como verdad inexpugnable y como principio de veracidad sigue siendo el lema de muchos españoles. De ahí el interés por alzar a Ciudadanos y desbancar a PODEMOS.

La TV es el “oro de los tontos” de una época, la nuestra, en la que nos creemos informados y sólo estamos opinados.

La comunicación nos hace siervos

El muerto en el entierro

La casa estaba en un silencio sepulcral. Un rayo de sol sesgaba la penumbra como un puñal. Solo el polvo bailaba en la luminosidad del espectro solar.

De pronto, la puerta de la casa dio paso a la algarabía. Las risas, los saltos, las voces elevadas de tono,… Un estado jovial en una familia sumida durante demasiado tiempo en la tristeza. El padre de familia, parado de larga duración, la madre, también parada de larga duración, contagiaban a la familia, carente de recursos necesarios para una vida digna, un estado de inquietud que trascendía a todos los instantes de sus vidas.

Hoy era un día especial. Ramón, el hijo mayor, volvía a España tras cinco largos años de exilio laboral en Australia. La familia olvida por unos instantes su penosas vidas y se llenaban de júbilo al recibir al hijo pródigo.

En pleno cenit jovial, suena el timbre de la casa. El padre abre la puerta y rápidamente su cara cambia. Se le borra la sonrisa. Un cabreo nacido de dentro de las entrañas le enrojece la cara. Se le hincha la Carótida y un sudor frío le recorre la calva.

Esperanza Aguirre había llegado a pedir el voto.

*****

Ganó Syriza. ¿Perdieron los griegos? Esa es la gran pregunta. Los griegos, por segunda vez han votado continuar en el Euro. En un país sumido en la miseria, dónde los salarios han caído el 50% y las pensiones van a ser recortadas drásticamente, en un país que ha sufrido enormes recortes en la sanidad y en la educación pública, en lugar de votar a Vaurofakis, el héroe de la negociación con la Troika, se decide por el continuismo de quién, dejando de lado su programa electoral, sus promesas y sus líneas rojas, no tuvo otra opción que aceptar el vasallaje hacia el amo alemán. Grecia vota a favor de seguir siendo una colonia económica de Alemania. Y no es difícil de entender. Los grandes capitales ya han salido del control griego. Ya están a buen recaudo en Suiza o las Islas Caimán. Las gentes que tienen unos cientos de euros en el banco, no quieren perderlos en un corralito al que les someterían el BCE y el Fondo Monetario Internacional en caso de abandonar la UE. Es comprensible que los pobres tengan miedo a perder los harapos, porque desnudo se pasa mucho más frio.

Ese es el juego ideológico y económico que pretenden hacerle a una posible República Catalana Independiente. Como todo lo demás, parece no funcionar (incluso cada vez que abren la boca, suben los adeptos a “junts pel si”) los bancos, con el Banco de España y el BCE a la cabeza, advierten del corralito catalán.

La desinformación es lo habitual en este mundo gobernado por el hijoputismo más indecente. Durante años, los países europeos establecieron el estado de bienestar para sus ciudadanos a base de expoliar a sus colonias africanas y americanas. Los Astados Unidos, además, montando conflictos armados a lo largo y ancho del globo terráqueo. Ahora, que los sudamericanos se han puesto firmes y que África es poco menos que un erial, el colonialismo sigue pero trasladado a los países más pobres de esta vieja Europa. El colonialismo ahora es económico. Alemania ha decido que la deuda de sus bancos es deuda pública de los países en cuestión y además de controlar los pagos, se queda con aquello que es negocio, como los aeropuertos griegos, en un país básicamente turístico.

Pero, en este mundo dónde la comunicación nos debiera hacer libres, resulta que la comunicación se utiliza para la desinformación, para el adoctrinamiento y para el infundio más falaz. Los medios de comunicación se empeñan en calificar a los países, organizaciones o personas como buenos o malos y a difundir esas calificaciones. Así Venezuela, un país donde se celebran elecciones supervisadas por organismos internacionales sin que éstos hayan puesto ni un sólo pero a su veracidad, es un país dictatorial igualado por un sinvergüenza como Isidoro, con ayuda de los medios afines como PRISA, nada más y nada menos a la sanguinaria dictadura del sátrapa Pinochet. Por el mismo método se difunde que la Justicia Venezolana está al servicio de Maduro. Claro que en España, dónde el Presidente del CGPJ y del TC tiene o ha tenido carnet del PP, dónde, magistrados que han trabajado para FAES y tienen vínculos más que probados con ese partido, van a juzgar el Caso Gürtel, la justicia es independiente (eso dicen los mismos voceros). ¿Que dirían y harían los demócratas de la ley Mordaza y sus medios si Pablo Iglesias se pusiera al frente de una manifestación en la que acabaran muriendo 43 personas arengados (o sin arengar) por éste?

La comunicación no nos hace libres porque todos los medios de comunicación masiva (TV y radio) pertenecen a los mismos, o a quienes tienen los mismos objetivos. La prensa libre sólo existe en internet y es minoritaria.

Y para colmo, la desvergüenza ha llegado a tal nivel que ya no se cortan ni disimulan. Ahora intentan adoctrinar a los niños con los libros de texto.

Todo se alinea hacia un lado o a otro. Al igual que nadie del Madrid, ve los goles en flagrante fuera de juego, al igual que los acérrimos de IU o del PSOE se creen que su formación va a cambiar, éstos se alinean en la sinrazón de pensar que si sale en la televisión, será verdad.

La guerra está perdida de antemano. Al menos, de momento.

Vamos al infierno, que en el cielo no hay ni dios.

En muchas películas, el futuro se describe como un mundo fascista gobernado por el mal que ejerce su control sobre la información, sobre las personas, sobre el agua, …, sobre todo.

De no cambiar mucho las cosas, vamos directos a un mundo así. Ayudados por las empresas de comunicación que manipulan, difunden y ayudan a crear la opinión que los poderosos quieren, muchas personas viven en una gran burbuja en la que la televisión es dios, los noticiarios, fuentes de fidelidad, fiabilidad y legitimidad indudables y quiénes avisamos de los peligros, denunciamos las injusticias y nos enfrentamos a los manipuladores, ladrones y traficantes de influencias, somos considerados peligrosos antisistema, comunistas con rabo y tridente y sobre todo gentuza que siempre estamos en contra de todo.

Anteayer, en una cena con amigos, una amiga me espetó que “Vaya pieza el Pablo Iglesias”, Cuando la pregunté por qué, me dijo que porque estaba financiado por Hugo Chavez. Pregunté si ella trabajaría sin cobrar y si considera probable que alguien que lleva muerto más de dos años financie a quién no tiene trato con la gente que ahora forma PODEMOS desde hace más de ocho años. Entonces fue cuando salió de ella la verdadera razón de su opinión. “Bueno, es lo que yo he oído en la tele”.

Ayer, mi amigo Joaquim, un tipo culto, escritor, socialista e inteligente, expresaba en Facebook su indignación porque “en la red” no se le haya dado la misma importancia al avión derribado en Ucrania que a los asesinatos de Israel, sobre todo decía, cuando los palestinos son muchos menos que los muertos en la estepa ucraniana. Es decir como si la importancia de las cosas tuvieran que ser valoradas por el número de víctimas (estando, además, equivocado porque Israel ya ha matado a más personas que todos los muertos del avión de Malaysia Airlines).

El problema de mi amigo Joaquim, es que se cree informado porque lee El País y escucha la SER. Esa emisora cuya corresponsal, cada vez que conectan, pone en la misma balanza a Hamás y a Israel para luego hablar de muertos sin explicar de dónde lo son, y dando a entender que son de ambos bandos. Esa que hace creer al escuchante que en Gaza hay una guerra entre dos bandos iguales en lugar de un genocidio premeditado, en el que unos luchan con tirachinas y otros con la fuerza del tercer ejército más poderoso del mundo que utiliza fósforo y clavos en sus bombas. Por su parte El Pais, ha tenido portadas infumables como “Israel intercepta un dron de Hamás”, o “Baja la intensidad del fuego cruzado en la franja de Gaza e Israel”. Mientras, en primera página y a todo color desinformaba sobre la caída del avión en Ucrania, porque ni se sabe quién ha sido, ni por qué. Se empeñan en hacer de Putin el culpable, y puede que lo sea porque Putin es un mafioso despreciable y fascista. Pero cabe la posibilidad de que la CIA no ande lejos del atentado para poder fabricar una excusa de volver a montarla allí dónde los americanos ponen el ojo del negocio. Como cabe la posibilidad de que las farmacéuticas que venden retrovirales hayan tenido algo que ver ya que, entre los muertos, están los mayores expertos en el SIDA. Expertos que habían anunciado un nuevo tratamiento menos dependiente de los retrovirales.

Total que, nos han construido una burbuja en la que se nos comunica que, fuera de ella está el caos. Fuera de ella hay un mundo lleno de maldad, de hambre, de control, de falta de libertad y de personas que vienen del infierno y que nos traerán el mismo a este mundo.

Y la gente se olvida que quien promete progreso, democracia, riqueza, tolerancia, el mundo de los Teletabis, han creado una sistema en el que se especula con los bienes de primera necesidad creando hambre y miseria en el tercer mundo. Han creado un sistema en el que las condiciones laborales se han “relajado” tanto que ya no sólo en China, Thailandia, Bangladesh, la India o Brasil tienen que trabajar de sol a sol para poder comer. Aquí en la Europa de los mercaderes, en Grecia ya se trabaja por la comida y en España, Irlanda, Portugal, Italia y Francia, van por el mismo camino. En Alemania, el país del progreso, miles de españoles trabajan por salarios de 400 euros al mes y deben tener dos y tres trabajos para poder sobrevivir. Se olvidan que, aquí en España, quién se mueve, quién protesta, quién se enfrenta a la corrupción de un desgobierno de sobres, sobresueldos, escándalos de cohecho, corrupción y tráfico de influencias son apaleados en la calles y organizaciones de derechos humanos denuncian el incumplimiento de esos derechos en las comisarías. Se olvidan que los salarios han bajado más de un 30% y que hay gente que come lo que recoge en los cubos de basura. Se olvidan de que hay 6.000.000 de parados y que ya ni disimulan que las cuentas del estado pueden estar manipuladas y los datos de afiliación a la seguridad social, también.

Es increíble que viviendo en el infierno, tengamos miedo del purgatorio.

 

Contra la manipulación, educación

marilungo15o

Estaba ayer tarde haciendo un gazpachito para la comida de hoy, y como siempre tengo la radio puesta, me quedé sorprendido por la estupidez supina de ese Gremlin ascendido a Menestro de Hacienda. Lo peor de un bobo no son sus bobadas sino que es capaz de creerse gracioso a pesar de haber metido el zanco hasta el zancarrón. Lo peor de un bobo es que, a pesar de tener una mente plana, sin ideas, cree que una misma estupidez puede repetirse como novedad una y otra vez.

En ese mismo programa (de la radio anuncio) se pseudodebatía si la estrategia del Babas de no presentar candidato a las Europeas hasta ahora, le había beneficiado porque el candidato del P$%€ (ya sabemos que para estos pseudoperiodistas no hay más opción que los mismos perros con los mismos collares teñidos de dos colores distintos), se estaba desgastando sin poder hacer lo mismo con el contrario ya que aún no existe.

De que el populacho español es tan estúpido que sería capaz de votar la estos anormales que se han cargado la sanidad, la educación y los servicios públicos y que utilizan a los medios de represión para sembrar miedo, crear violencia y desviar la atención hacia el árbol para evitar ver el bosque, aunque estos presentaran una escoba como candidato, de eso no decían nada.

De que la estrategia, no lo es tal, sino una forma de actuar de un miserable involucionista que no actúa ante nada sino que deja pasar la vida esperando a que el problema se resuelva solo, de eso no decían nada. Como tampoco lo decían de que nombrar un candidato no parece ser muy democrático que digamos y que los partidos políticos y en especial el de los parásitos carecen de dicha democracia y por tanto no cumplen con el precepto legal establecido.

Dicen que los niños y los borrachos dicen siempre la verdad. Y es francamente interesante que en ese mismo programa se reproducía una conversación con niños a los que se les preguntaba sobre temas de actualidad como el paro, la “crisis” (estafa) y la corrupción política. Y que en una de las respuestas a la pregunta de si creían que estamos saliendo de la [estafa] un niño dijera que si, porque cuando va a casa de su abuelo, que siempre tienen puesta la primera [de TVE] salen reportajes de la gente que va mejorando, de los negocios que se van abriendo y de lo bien que empiezan a ir las cosas, dice muchas cosas, entre otras dos muy interesantes: una, que su abuelo, como el 90% de la gente mayor ve la primera y son voto cautivo del Partido Parásito y dos, la manipulación informativa a la que somete a sus televidentes una cadena que, como todo lo demás, han destrozado los parásitos para ponerla a su servicio.

Si ayer hablábamos de los pseudebates de la TV en los que se busca el espectáculo a base de insultos, chillidos, ordinariez y preguntas e ideas falaces, lo de la radio no es menos. Noticiarios en los que el locutor apostilla con opiniones haciéndolas pasar por noticias. Repetición machacona de las mismas mamarrachadas dichas por los mismos estúpidos que acaban calando como verdades infalibles en el oyente, y vetos a todos aquellos que no sean políticamente correctos con el sistema actual. Es verdad que hay raras excepciones como Carne Cruda o la interesante tertulia que tiene Javier del Pino los sábados a las 08:30 de la mañana (una hora en la que, digan lo que digan los asistentes, no tendrá consecuencias).

La manipulación no se cura cerrando medios, sino haciendo que la gente sea lo suficientemente inteligente como para discernir lo que es noticia, lo que es opinión y lo que es desinformación, media verdad o simplemente mentira. Y para eso es necesaria una educación en libertad. Y eso es precisamente lo que se están cargando estos anormales. Cuando se dinamita la enseñanza pública para primar la privada con concierto, se está eligiendo una educación en la que se opta por hacer del hombre un ser servil, obediente, falto de pensamiento propio y que no se haga preguntas incómodas y sobre todo que esas preguntas no se las haga a los demás. La superchería, el miedo y la sin razón son el leitmotiv de ese sistema educativo. Un leitmotiv que no crea personas sino siervos. Un leitmotiv que haga retroceder a la humanidad para que unos cuantos listos vivan por encima de sus posibilidades.

 

la linde de la idiocia

viñeta-television-hd-535

Las pequeñas cosas, son las que marcan la diferencia. De las pequeñas cosas, uno puede sacar conclusiones jugosas. El problema está que en que casi nadie tiene memoria histórica para acumular esas diferencias que hacen que gota a gota se vaya llenando el vaso y acabe rebosando.

El “programa” sobre el 23F de un follonero que lleva demasiado tiempo dando la palabra a quién tiene más que suficiente con los telediarios, los titulares de prensa y los mercenarios que, como si fueran dioses tienen el don de la ubicuidad, y acuden a todos y cada uno de los programas de pseudebate de las teles, fue la última pequeña cosa que acabó con mi presencia como seguidor de este pseudoperiodista.

La Sexta es esa cadena que, nació como un pseudoproducto para social-liberales, y que a muchos gustaba porque oían cosas que no se oían en otras, porque en los noticiarios generalmente se daban noticias que no se daban en otras y porque tienen al Gran Wyoming que es un magnífico tipo sobrado en programas censurados y con la particularidad de que, aun así, no se calla. Pero desde que Lara se hizo con esta cadena, se han ido sucediendo esas “pequeñas” cosas que han colmado mi vaso. Desde utilizar fotos de Siria para da noticias de Venezuela hasta ese programa de los sábados por la noche dónde la pluralidad consiste en sacar a siete tipejos aduladores del Babas y acorralar a personas como Ada Colau o Pablo Iglesias (aunque este último, con la labia que tienen se defiende muy bien) o en cortar a quién dice cosas inconvenientes, para romperle el discurso.

Reconozco que no veo el programa, porque no me gustan los shows de las vísceras, ya sean de famosos o de aduladores políticos. Pero, por lo que voy leyendo en la red, hay quién ha creído que ese programa es un debate plural y justo, hasta ayer en el que le bobo de Rojo, quién generalmente está ahí para desviar la atención hacia lo superfluo, se pasó en ese desvío y acabo llamando gorda a Ana Colau. Recordemos que, los argumentos de este payaso son los de preguntarle a Pablo Iglesias cuánto cobra por sus clases o decirle a Ada Colau que para defender la pobreza existente en España está muy gorda. Pero es que ese tipo de argumentos son los que gustan a la idiocia. Como si un comunista no pudiera tener casa propia, quién tiene trabajo, no pudiera defender a los parados o como si el jamón ibérico estuviera reservado a los fascistas.

viñeta-forges-microfonos-535

Y ahí es dónde ganan la batalla. En la desinformación y en la manipulación haciendo un mundo de los superfluo y ocultando lo importante. Son maestros en la manipulación, en el enfrentamiento personal y en enfocar el debate en los aspectos que producen manipulación a la idiocia (como lo que digo de hacerle pensar al espectador que quién lucha por la justicia social, la igualdad y lo público, no pueda comer jamón cinco jotas [aunque pueda pagárselo]).

Si queremos ganar esta batalla y la guerra, debemos centrarnos es las cosas que pasan desapercibidas pero que indican claramente en qué país y en qué sistema vivimos. Ayer, domingo, por ejemplo, se desalojó la Corrala Utopía de Sevilla. Hay una figura en la legislación que agrava los delitos si estos se hacen con intención y amparándose en la noche. De igual forma, que la delegación del Desgobierno en Sevilla elija un domingo de madrugada para efectuar el desalojo, dice suficiente del talante fascista de estos anormales. Que poco a poco vayan acabando con la poca independencia de la judicatura, es otro de los síntomas importantes y que está pasando desapercibido. La estafa eléctrica, los detenidos por el 22M (que ya veremos que de aquí a un año el 99% saldrán libres y sin condena), que a pesar de estar todo el día hablando de contención y recesión del gasto, lo que ha llevado a cercenar seriamente los servicios públicos, éste haya aumentado considerablemente desde que estos anormales antisociales están desgobernando o criminalizar a los inmigrantes y hacer ver a la idiocia que la frontera de Ceuta y Melilla es la gran puerta de entrada a España, son algunas de las cosas pequeñas a las que la gente no da importancia pero que son el termómetro que diagnostica la fiebre de este país lleno de fascistas retrógrados.

No sigamos el juego de las televisiones y centrémonos en lo importante. Tal vez así, podamos hacer aterrizar a tanto bobo iluso.

Captura de pantalla 2014-04-06 a la(s) 18.45.01

Ruptura del pensamiento único

Captura de pantalla 2013-08-25 a la(s) 23.51.50

A veces, casi siempre, las cosas tienen un trasfondo mucho más grande y grave de lo que parece. La demagogia es algo inherente a casi todos los políticos, pero en especial a aquellos que pretenden llevar siempre razón, a los salvapatrias y a los que no les gusta que nadie les pueda echar en cara la jeta de cemento armado que poseen. Y todos sabemos dónde hay mas salvapatrias, caraduras, y energúmenos a los que no les gusta que nadie les lleve la contraria y, sin embargo, son capaces de pedir explicaciones a todo el mundo.

Que una señora que se supone que es arquitecto técnico, presidenta de una pretendida asociación llamada “Mujeres para la democracia” (que por cierto, si intentáis buscar en google, os saldrán un montón de direcciones de ayuntamientos cuya alcaldía ostenta el PP y que ceden espacio, dinero y parte de sus webs para ellas) y alcaldesa de una ciudad como Cádiz, dónde por cierto el ayuntamiento da WIFI gratis a los vecinos a precio de 153 plazas de educación pública no universitaria en Andalucía, diga Tanto Twitter y tanta opinión. Hay gente que ha venido al Ayuntamiento a pedir ayuda social para comer y resulta que tiene una cuenta en twitter, y que sepa yo, eso cuesta dinero”, no es fruto de un calentón o de alguien que en su ignorancia se atore y diga alguna estupidez. Aquí lo importante no es el twitter de pago sino el “tanta opinión” y de “muertos de hambre”. Porque lo que no soportan es que, cualquiera, pueda leer, decir, opinar, censurar, gravar vídeos poniéndolos a caldo o mandar twits mofándose de las idioteces que esos políticos dicen. No aguantan que la gente, con un ratón, un programa de edición de vídeo y un poco de paciencia, se dediquen a ponerles en evidencia cuando juntan todas las declaraciones de lo que no iban a hacer y resulta que si que han hecho o de lo que decían que iban a realizar y que ni siquiera se han puesto a hacerlo. No les gusta que gente sin dinero pueda informar a los demás, sin que ellos puedan controlarlo (ahí es dónde les duele) porque para la desinformación ya están todas las televisiones públicas que controlan y toda la basura de la TDT que gentuza con ningún escrúpulo y con mucho dinero de dudosa procedencia, dedican para vanagloria y manipulación de estos cabestros arruinadores.

No les gusta que grupos que no controlan se dedique a amenazar con sacar presuntos chanchullos, relaciones mafiosas y las relaciones entre ellos, los narcotraficantes, los jueces amigos y los responsables policiales.

No les gusta que, cuando un político les dice claramente lo que muchos pensamos (“Mucha privatización de hospitales, pero cuando sufren accidentes o cánceres se van a curar a los públicos que aún no han intervenido”), y le ponen “a caldo” en sus medios manipuladores, decenas de miles de personas les digan en la red que no sólo no debe pedir perdón sino que quiénes debieran hacerlo son los que le han dejado a la gente sin sanidad ni educación pública, sin servicios públicos, sin salario, sin derechos y que hayan llevado a la sociedad a un nuevo feudalismo. No soportan que, en lugar de permanecer callados y muertos de miedo, denunciemos la situación y les digamos que son unos jetas arruinadores.

No les gusta que salgan a la luz fotos con narcotraficantes en periódicos que tuvieron que cerrar su edición en papel pero que aguantan con un montón de lectores en la red.

No les gusta que salgan a la luz la fotos de sus cachorros brazo fascista en alto, con banderas nazis o franquistas.

No les gusta que nadie pueda tener sus cuentas en su ordenador y revisarlas minuciosamente para poner en evidencia la coincidencia de las donaciones de ciertas empresas con la adjudicación de contratos públicos.

No les gusta en definitiva, que a falta de una justicia eficaz y de trato igualitario, algunos se oculten bajo nicks y cuentas de difícil seguimiento, para levantar las vergüenzas de estos majaderos inmersos en cientos de escándalos, que ocultan el dinero que uno de los suyos dicen que han cobrado irregular e inmoralmente y que los medios afines se empeñan en pasar por alto.

La igualdad, aunque sea virtual, no les viene bien porque no pueden controlarla y porque minimiza en cierta forma todos los esfuerzos que hacen por mantener el pensamiento único y tenernos hipnotizados a través de los medios de desinformación, manipulación y modelación del pensamiento.