Rebelión

Amish

Atardecía en la localidad. El sol jugaba al escondite entre los árboles. Por la calle, un carruaje tirado por un caballo desentonaba entre los Chevrolets, Chrysles, Corbets, Dodges y algún que otro coche europeo aparcados en su márgenes. Isaías bajó del carro, ató el caballo a la farola más cercana a la puerta de la iglesia y se dispuso a entrar. El Reverendo, que en ese momento daba la bienvenida a sus feligreses, se quedó de piedra al observar cómo un extraño a la comunidad salía de una máquina del tiempo vestido con un traje negro de 1920, camisa blanca, sin cuello, sombrero de ala ancha, y barba larga aunque no bigote y unas botas bajas, también negras.

-Buenas tardes reverendo.

-Buenas tardes -contestó el reverendo- ¿En qué podemos ayudarle?

-Verá, soy nuevo en la zona. Como habrá podido observar por mi vestimenta, soy amish y me gustaría entrar a los oficios de hoy.

-Verá, esto es una comunidad católica. No se si mis feligreses verán con buenos ojos su presencia aquí.

-Mire usted padre, no quiero molestar, sólo deseo participar en la misa ya que, de momento estoy sólo y no tengo dónde rezar.

El padre Macario dejó entrar a Isaias quién escuchó la misa con decoro y respeto. Ninguno de los feligreses hicieron objeción alguna, salvo la primera mirada de extrañeza al ver a un tipo salido de una postal de antes de la segunda guerra mundial.

Así transcurrió el tiempo sin ninguna novedad. Poco a poco a Isaias le acompañaron más amish que iban llegando al enorme rancho que habían alquilado. Los servicios religiosos se prestaban con normalidad y sin incidentes pero cada vez eran más los individuos “raros” que asistían. Así que el reverendo convocó una reunión entre los feligreses más aguerridos y una representación de los amish encabezados por Isaías.

La reunión acabó como el rosario de la aurora. Los católicos querían que los amish, no sólo acataran la misa conforme a su tradición, sino que fueran vestidos como ellos. Por su parte los amish querían convertir la misa en un culto más a su estilo. Ninguno daba su brazo a torcer así que Isaías propuso una solución. Los católicos darían la misa, como siempre, por la tarde al anochecer y los amish esperarían a que acabase para hacer su ceremonia.

A don Macario y sus fieles no les pareció mal la idea. Pero ponían dos condiciones. Una que las imágenes católicas siguieran descubiertas mientras los amish rezaban y dos, la supervisión diaria del párroco quién podría intervenir cuando no le pareciera correcto lo que hacían.

A los amish no les importaba la primera condición pero lógicamente no querían que el cura se inmiscuyera en su acto, por lo que no quisieron aceptar.

Al día siguiente, tras la misa, los amish que se habían quedado fuera esperando que acabara el culto católico, una vez el último feligrés hubo salido de la nave, entraron en tromba con el objetivo de realizar su celebración.

Pero los católicos que aún quedaban en los alrededores acudieron a la llamada de Don Macario y entraron también en la iglesia y empezaron a catar sus salmos para impedir la celebración amish. Hubo enfrentamientos, en algún caso violentos. El Sherif tuvo que intervenir y a partir de aquel día, puesto que el edificio de la iglesia pertenecía al Condado, no hubo ni misa, ni celebración amish.

*****

Rebelión

La Guardia Urbana cifra la asistencia multitudinaria a la Diada en un millón de personas y culmina formando el símbolo de la suma al grito de “Votaremos”. Así titulaba Infolibre la tarde del lunes 11 de septiembre la noticia sobre la Diada.

Ese mismo día la radio de PRISA, nos hacía ver el vaso medio vacío diciendo que el 57% de los españoles no quiere un referéndum sobre la independencia de Catalunya. Y digo medio vacío porque a mi, personalmente me parece mucho más interesante que según esa misma encuesta uno de cada tres españoles creamos que es necesario ese referéndum. Y digo que es más interesante porque en este país en el que los grandes grupos mediáticos mienten, manipulan y cuentan medias verdades, me parece todo un triunfo que el 31,1 % de los habitantes, creamos que la consulta sobre el futuro de Catalunya es indispensable e inaplazable.

Dicho esto y declarándome completamente a favor de la consulta (de ésta y de todas las que hagan falta), he de decir que el espectáculo que estamos viviendo me parece deplorable. Unos, los de siempre, los que su mayor contribución ha sido la ruina económica y social de España, porque intentan por todos los medios, incluidos las amenazas, los tribunales y la policía que el referéndum no llegue a celebrarse. Es el aquí mando yo y se hace lo que yo digo al que están acostumbrados. Los otros, los mismos que los anteriores pero con gusto por la barretina en lugar de la montera, intentan por todos los medios presionar a los anteriores para que hagan algo tan vergonzoso y tajante, que tenga que suspenderse la consulta y así poder quedar bien y echarles la culpa a los charranes.

Seamos serios. Que en Catalunya existe un sentimiento de nación es indiscutible. Al menos en los últimos cien años. La proclamación de la República Catalana dentro de la Confederación Ibérica en 1931 por Francesc Marciá y la proclamación de la República Federal catalana el 6 de Octubre de 1934 por Lluis Companys, así lo atestiguan. Es evidente que estos dos sucesos y la concesión de la Generalitat por la República, no era obra de dos chalados sino que había un sentimiento mayoritario detrás.

Claro que, como dice el refrán castellano, tampoco es oro todo lo que reluce. Los mayoritarios de Junts per Si, la antigua Convergencia y Unio, actual PdeCAT son los que primero le metieron la tijera a la sanidad pública. Mucho antes que Zapatero. Son los que, al igual que sus homólogos del PP, están implicados en numerosos casos de corrupción, por mordidas (el famoso 3%) prevaricación, sobrecostes y otros delitos como la evasión de capitales. Ahí están los Pujol y toda su camada. Muchos son los que creen que la mañana después a la independencia, se habrá acabado la pobreza, el paro, el cercenamiento de lo público, la corrupción, … Y no. Porque el problema de Catalunya, como el problema del resto del estado y de la coyuntura en la que vivimos no es si Madrid nos discrimina, si los españoles nos odian o si pagamos más que los demás. En un estado social, los ricos siempre pagan más que los pobres. Se llama solidaridad y sistema impositivo progresivo. El problema de Catalunya, como el del resto del estado son los casi 50.000.000.000 millones del rescate a la banca que no vamos a recuperar. El problema de Catalunya, como el del resto del estado son 273 millones de euros en impuesto de patrimonio que, para los que PP y CIU, C’S, PSOE y PNV hacen las leyes, no pagaron en 2015 (Más de 32.000 salarios mínimos anuales, 25.000 pensiones o la financiación de 125 colegios públicos durante un año).

Referendum si pero no acabará con la situación actual. Porque el PP no quiere PIB y porque querer independizarse para no pagar impuestos es insolidario

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Insumisos

El Colmenar

Mariano es un porquero hosco y lila que confunde con cierta temeridad los refranes y las épocas de labor en la labranza.
Vive a las afueras de una mediana localidad, en una cabaña cutre en medio de una amplia dehesa en la que pastan los cerdos que dan buenos jamones y que el amo vende a precio de oro, y cuyas encinas y alcornoques dan sombra y protegen infinidad de flores con las que sus abejas hacen una exquisita miel que da nombre a la finca y es negocio primordial de quién le paga su sueldo.
Mariano, sin embargo, no hace mucho caso a las flores, y aún menos a las abejas. Él está para cuidar a la numerosa piara que es por la que tiene trabajo y un techo destartalado en el que cobijarse. Lo demás, no le interesa.
Una mañana de mayo, una de las abejas empezó a rondar el alcornoque bajo el que Mariano dormitaba mientras cuidaba de los lechones. Despertado por el zumbido, buscando a la dichosa abeja, acabó mirando al cielo azulado y se dio cuenta de que cientos de ellas habían montado una colmena en una de las casetas de madera que cuelgan de los árboles para que gavilanes y azores aniden.
Mariano pensó que aquello sería peligroso. Un enjambre descontrolado que sale del lugar habilitado para las colmenas, sin control sobre la miel, ¿y si cundiera el ejemplo? Así que pensó que lo mejor sería devolver el abejero a su origen. Y como no sabía cómo hacerlo le preguntó al mayoral, quién le dijo que debería trasladar la toda la caja del árbol, al colmenar.
Así que Mariano, se dispuso a realizar aquello que le había ordenado el auriga. Sin embargo, tenía un problema. No era fácil trepar al alcornoque, cortar la soga que sujetaba la caja para nidos y bajarla con cuidado. Llena de abejas pesaría un montón y además no creía que las abejas se estuvieran quietas mientras realizaba la operación.
Durante días, estuvo sopesando cómo atacar la colmena volante para bajarla del alcornoque y devolverla a la abejera. Mientras se izaba al árbol, las abejas rondaban su cabeza como avisándole de que las dejara en paz. Ninguna abeja le había picado. Sin embargo, no podía consentir que le amenazaran de aquella manera. Así que, tras una semana de estudio, decidió que lo mejor era poner una gavilla de paja justo debajo de la caja-colmena, subirse al árbol y cortar la soga. La colmena caería, la paja amortiguaría la caída, y el cajón quedaría intacto y podría llevarlo tranquilamente al colmenar.
Y así lo hizo. Preparó una gavilla de paja de centeno, la colocó debajo, trepó al árbol, cortó la cuerda y ¡zasss! la colmena cayó en un pispás.  Las abejas comenzaron a revolotear enfadadas, primero sobre su destartalado hogar y después, una vez localizado el culpable, sobre el cuerpo de Mariano. Éste, con algunas picaduras ya en el cuerpo, se dejó caer y echó a correr ladera arriba en dirección al colmenar, pensando que, ya que no podía llevar la caja que había quedado destrozada, llevaría el enjambre porque los animales le seguirían. Y así fue. Lleno de bultos por los aguijones, Mariano llegó a la abejera y abrió una de las colmenas pensando que así las que le perseguían, se mezclarían con las otras y le dejarían en paz. Pero no. Las abejas de la nueva colmena salieron en son de guerra y rodearon el cuerpo de Mariano, quién revuelto por el dolor,  comenzó a girar sobre sí mismo, como loco y a dar manotazos. Uno de ellos derribó una de las colmenas que cayó sobre otra y otra y otra,… en un efecto dominó. Ciego y dolorido, Mariano empezó a dar tumbos y las abejas salieron en tromba.
Dos días más tarde, encontraron el cuerpo de Mariano tirado junto al colmenar, todas las colmenas derribadas y ni una sola abeja en los alrededores.
Un enjambre pequeño que no molestaba a nadie, había acabado con todas las abejas huidas, el porquero muerto y los cerdos desperdigados.

*****

 

Insumisos

A mí los catalanes me caen bien.

Por eso PREFIERO que se queden.

Luego, hay gente que los odia,

que por algún motivo,

EXIGE que se queden.

Gerardo Tecé (Twiter 11 sep de 2013)

“Golpe de Estado” o “Secuestro de la democracia” . Así calificaban algunas cabeceras de la prensa del régimen (#Vertimedios) lo sucedido en los últimos días en el Parlament de Catalunya. Mientras, el desgobierno del presidente que miente y se comporta como un bodoque, apelaba a la legalidad, al respeto de la ley y a la Constitución. Por su parte, la Vicepresidenta del Gobierno decía no haber pasado más vergüenza democrática en su vida.

Este desgobierno de testaferros mamelucos tiene el don de irritar a las personas. Tanto que si no fuera por la vergüenza de los medios de incomunicación, adoctrinamiento y difusión del régimen a quienes tienen cogidos no sólo por el reparto indiscriminado y arbitrario de la publicidad institucional, sino por la ideología de los grandes accionistas a quiénes representan ambos, no creo que fueran capaces, no ya de mangonear España, sino ni si quiera de regentar una comunidad de vecinos. Porque hay que tener cuajo para hablar de legalidad y de vergüenza democrática, quiénes tienen el dudoso honor de haber sido definidos por el Juez de la Mata como “ORGANIZACIÓN CRIMINAL”. Que quienes tienen más de 30 casos de corrupción (investigados) y ochocientos treinta y cinco (835) imputados por corrupción, cohecho, tráfico de influencias, evasión fiscal y otra decena de delitos apelen a la legalidad, es como si el violador del ascensor se declarara feminista. Por no hablar de la regulación del blanqueo de dinero a través de las amnistías fiscales y algunos otros “arreglos” legales realizados por estos insumisos del sistema. Y de la financiación ilegal con la que han falseado los procesos electorales. Y el Tamayazo. ¿Se acuerdan ustedes del Tamayazo? ¿Conculcar la voluntad popular no es una vergüenza democrática?

Por otra parte está la incapacidad de estos individuos e individuas. Además de haber llevado a la Seguridad Social a la quiebra técnica , a los españoles a la miseria (28,6% de la población según el 6º informe de la Red Contra la Pobreza y Exclusión de España de 2016), al trabajo accidental y precario han llevado al país a una situación política de inestabilidad que ya veremos si no produce un amargo futuro.
Catalunya no se acostó una noche española y se levantó independentista. El PP es una fábrica de crear problemas donde no los hay si con ello pueden ganar algo, ya sean votos, financiación o poder. Allá por el 14 de abril de 1931, fecha de la proclamación de la II República, Francesc Maciá proclamaba la República Catalana. Supongo que no por capricho y que, ya entonces, habría un sentimiento que acompañara a esos hechos. Por eso Tarradellas fue el primero en volver del exilio como presidente autonómico. Por eso en el régimen del 78 se instauró el café para todos, porque los franquistas no podían consentir que catalanes y vascos se sintieran distintos y acabaran con el sistema posfranquista establecido. Por eso en 2006 se aprueba un nuevo Estatut para Catalunya. Estatut que el PP recurre, como siempre, para ganarse el voto del españolito medio que ve la tele al que manipulan como un pelele. Estatut que funciona sin problemas hasta que en el 2010, el Tribunal Constitucional, ese que en 12 horas ha paralizado toda la legislación aprobada en el Parlament para el desarrollo del referéndum, tarda cuatro años en dictaminar ¡OJO! que en el preámbulo no se puede aludir a Cataluña con el término nación. Que es como si hubiera dicho que todo estaba bien salvo que las pastas de la publicación no pudieran ser de cartón que tenían que ser de papel. Y aquí debo recordar que el PP estuvo manipulando la elección de miembros del TC, negándose a pactar candidatos de consenso hasta que pudo ganar las elecciones e ir colocando a los suyos, de tal forma que hasta el propio presidente parece haber sido militante del Partido Popular y que ahora la administración de justicia no responda al primer axioma de una democracia: la independencia y la separación de poderes.
Pero aquí no sólo es culpable el PP. El PDeCAT (antigua Convergencia y Unió), la misma cara de la misma moneda que el PP, los que tienen el mismo sistema de corrupción que sus homólogos del charrán o la gaviota, los que envían a los Mossos a reprimir el 15-M como el PP envía a la Guardia Civil a registrar un semanario de prensa en busca de papeletas, los que cercenan la Sanidad Pública como lo hace el PP en Madrid o el PSOE en Andalucía, los que consideran este sistema del hijoputismo como el ideal para sus inversores, los empresaurios, los herederos de los que en 1936 apoyaron y financiaron a Franco en su golpe contra el poder establecido, son tan culpables como el propio PP. El PDeCAT no es independentista. Durante años, ha estado mareando la perdiz. Y ahora que la actitud intransigente de Mariano y sus secuaces ha creado tal conciencia independentista que se les ha ido de las manos, se ha subido a esta ola independentista propiciada por la CUP, esperando que pase algo tan dramático que el Procés, tenga que paralizarse.
Por su parte el PSOE tiene también su parte en este pastel de culpabilidades. Primero su enfrentamiento con el PSC por su apuesta por el Estatut, y después siempre a remolque de las posiciones fascistas de la FAES puestas en práctica primero por el Insufrible ególatra y después por el gallego pasmado. Siempre en la indefinición más absoluta por miedo a perder votos, o lo que es peor, a actuar como un verdadero partido de izquierdas, ha consentido todos los desmanes de este desgobierno de ineptos y de los anteriores del Insufrible señor de la guerra, que lo único que han hecho, en lugar de solucionar un problema latente, es inflamarlo con una virulencia que ya no tiene marcha atrás. Y ahora, de nuevo, Pedro Sánchez enseña su patita ponzoñosa debajo de esa mancha de harina del nuevo PSOE, y se alía nuevamente con los intransigentes, los que echan gasolina al fuego, los que ganan elecciones viviendo en un eterno caos, ya sea por la ETA, Cataluña, el yihadismo o cualquier otra situación conflictiva de la que puedan sacar partido ante la estupidez humana del españolito medio que ve la tele.
Es posible que el 1-O acabe siendo un Fake. También que debido a que no hay garantías porque por una parte todos los poderes del estado están contaminados por estos insurrectos de la legalidad y por otra se desconocen las garantías del Procés, así como que el miedo a ser inhabilitados, ha hecho mella en los consistorios con más habitantes del cinturón de Barcelona, es muy posible que no pueda celebrarse este referéndum que cojea por todos los costados pero que es de necesaria realización.
Pero el problema no se acaba el 1-o. La situación que el PP seguirá agravando día a día, acabará por sacar todo el pus que lleva dentro. Y si lo hace de forma virulenta, será el fin del régimen del 78.

Salud, laicismo, república y más escuelas.

Catecismo LATRON

Confianza

Fermín estaba calentando la gloria. Fuera, el Cierzo del mes de mayo, enfriaba las ideas y congestionaba los músculos. Alguna gota, bastante fría, se colaba entre los flácidos rayos del difuminado sol de la primavera castellana. La chisquera chisporroteaba dentro del cañón de la Gloria. La paja le había cedido el turno a una dura champa de raíz de encina. El postigo superior de la puerta de la calle, abierto, dejaba entrar la claridad y el frio.
Fermín oyó el sonido de la aldaba y giró la cabeza mientras de rodillas, en el suelo del portal, atizaba la lumbre.
– Que se te ofrece Segismundo – le dijo Fermín a quien llamaba a la puerta.
– Verá Señor Fermín, usted sabe que somos muchos de familia, que la situación es precaria en casa y que mis hijos tienen hambre. Si me pudiera adelantar unas fanegas de trigo para ir al molino y hacer pan,…
– Ea! Ea! No se hable más. No tienes que explicarme nada. Aguarda un segundo que acabo de echar estos dos troncos de encina al fuego y vamos a la troje.
Segismundo era un tipo peculiar. No era muy querido en el pueblo. No se juntaba con los demás en el corro anterior a la misa ni frecuentaba la cantina. Tenía cinco hijos y poca tierra de labor. De ahí que no quisiera gastar los pocos cuartos que sacaba en vino. Era una persona poco habladora y no le gustaba que le vinieran con chismes. Decía: “yo a lo mío y tu deberías hacer lo mismo”. No participaba en disputas parcelarias, y tomaba siempre partido por aquello que consideraba justo, aunque a quién se lo dijera, no le gustara. Por lo demás era un tipo normal. Usaba boina como los demás. Traje de pana en invierno y pantalón de algodón, chaleco corto y jubón de lino en verano. Y siempre estaba dispuesto a echar una mano a quién se lo pidiera, incluso dejando sus quehaceres para más adelante.
No era la primera vez que Segismundo le pedía ayuda a Fermín. Aquella, la primera, Fermín no las había tenido todas consigo y temió que el grano prestado, no le fuera devuelto. Pero para su tranquilidad, no sólo le devolvió lo prestado, sino que se empeñó en acompañarle al monte a cortar leña. Fermín no quería, pero al final, tuvo que acceder. Segismundo taló y podó como si fuera para él. Así que, cada vez que Segismundo le pedía trigo, Fermín se lo daba con la mayor tranquilidad y pensando que daba igual si se lo devolvía o no, porque Segismundo era un hombre de palabra y de alguna forma pagaría lo prestado. Pero era el único.
A los vecinos, Segismundo, no les gustaba. Un tipo arisco que no entra en discusión y que no te dice lo que quieres oír, no suele agradar al personal.
Antes de ir a casa del señor Fermín a pedir crédito cereal, Segismundo había recorrido medio pueblo. Todos le habían dicho no tener suficiente grano en el silo y por tanto, imposible acceder al préstamo. Sólo uno, Saturio el más rico del pueblo y el que por tanto no podía poner la excusa de la inexistencia de reservas, había accedido al préstamo. Pero había salido mal parado. Segismundo, con el primer beldeo de la nueva cosecha, le había devuelto, en la propia era, las fanegas recibidas. Sin embargo, llegado el mes de octubre, Saturio se presentó en casa del pedigüeño a reclamarle la devolución de lo prestado. Cuando Segismundo le habló de la era y de la devolución, Saturio le sacó la libreta en la que tenía apuntado el préstamo diciéndole que allí figuraba como moroso. Y que si en su libreta figuraba como tal, algo a lo que él había accedido estampando su firma, es que no se lo había devuelto. El pobre Segismundo le imploró por sus hijos. Intentó que entrara en razón. Si le tenía que devolver de nuevo el cereal, pasarían hambre. Le pidió que hiciera memoria, que en agosto, en la era, se lo había devuelto y que el propio Saturio le dijo que no se preocupara, que cuando llegara a casa, rompería la hoja de la libreta. Pero Saturio no sólo no se ablandó sino que con voz tajante le cortó:
– Está bien. Si no puedes devolver el grano, puedes pagarme dándome la escritura de la huerta del diablo.
– Pero Don Saturio – le dijo Segismundo – si hago eso, mis hijos no podrán comer patatas, ni tendremos tomates en verano, ni cebollas para la matanza, ni ajos…
– Pues haberlo pensado antes – contestó Saturio.
Así pues, Segismundo entregó la huerta al rico estafador, para no tener que ir a la justicia. Finalizó más pobre y con la lección aprendida. Jamás volver a pedir al que más tiene.
Saturio, se pasaba el día llamando moroso a Segismundo y regañando a Fermín por prestar a quién no era de fiar.

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Catecismo latrón

Hace unos ocho meses, publiqué en este diario un artículo titulado “una persona normal”. Me equivocaba. No somos personas normales. Aquellos que luchamos contra el cinismo y la hijoputez, somos mejores seres humanos que todos esos que bailan al son que tocan los indecentes rufianes que trasiegan en el Partido Popular.
No somos personas normales, si entendemos como normalidad agachar la cabeza y pasar por alto las hijoputeces de algunos que, relacionados con cientos de casos de corrupción, con muertes por inasistencia o por negación de medicamentos, o por desidia, como en el caso de los asesinatos machistas, encima pretenden darnos lecciones de moralidad, de honradez, de civismo y de ciudadanía.
No somos personas normales y no vamos a aguantar lecciones de democracia, honradez y moralidad de un tipo que dejó Madrid en la quiebra, que regaló al menos 12,7 millones de euros públicos a las constructoras de la M-30. No vamos a aguantar lecciones de libertad y democracia del hijo de un franquista, del yerno de un fascista al que le cantan el Cara al Sol en su funeral, y de un tipo que defiende al angelito ultra responsable de la detención ilegal de un Ministro de Justica venezolano, de la muerte de decenas de personas y de la instigación y participación en un golpe de estado. Las cosas por su nombre. Leopoldo López no es un libertario de Venezuela ni un demócrata, sino un golpista ultra con decenas de muertos en su avaricia de poder. Su abogado no es un demócrata de prestigio. Es un tipo inmerso en la caverna del franquismo. Un tipo investigado por malversación de caudales públicos, prevaricación y falseamiento de cuentas. Es el responsable de que se pagaran un millón y medio de euros por el mantenimiento de una estación meteorológica que costaba setecientos euros.
No somos personas normales porque no aceptamos imposiciones ni lecciones de democracia, de unos presuntos maleantes investigados por más de 70 casos de corrupción con más de novecientos imputados. No aceptamos tener que homenajear obligatoriamente a quiénes nos dicen cuando, se han servido de Miguel Ángel Blanco para financiarse ilegalmente. No aceptamos que nos den lecciones de civismo y humanidad a quienes maquearon su sede de Bilbao con fondos de la lucha antiterrorista. No aceptamos que nos hablen de “sus muertos” cuando tienen la indecencia de, además de haber puesto todas las trabas posibles para la exhumación de Timoteo Mendieta (y de otros), fusilado por los ancestros de estos cavernícolas del choriceo, a quién hubo que sacar de una fosa común por mandato de una jueza argentina y con los fondos de un sindicato noruego de la electricidad, gestionados por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, encima le pidan a su hija, que con siete años, vio como sacaban a su padre a la fuerza de su casa como castigo por ser el Secretario General de la UGT en Sacedón y que ha pasado toda su vida buscando el cadáver de su padre, 2057 € en concepto de impuestos, por trabajos que el Ayuntamiento de Guadalajara no sólo no ha realizado, sino que, además, ni siquiera han intervenido. No aceptamos lecciones de moralidad de quiénes tienen la desvergüenza de ordenar que el resto de cadáveres vuelvan a la misma fosa común de la misma cuneta.
Quienes tienen en su conciencia (si la tuvieran) las muertes de decenas de enfermos de hepatitis C a los que se les negó el tratamiento con Sovaldi porque era caro, quienes llevan a cuestas la muerte de decenas de mujeres a manos de machistas porque pasan olímpicamente de hacer políticas para el freno de esta lacra, quienes tienen en su haber 62 muertes por haber contratado un avión de mierda con un presupuesto de 177.000 € del que sólo utilizaron 37.000 (con la meritoria hijoputez de lo que hicieron con los otros 140.000), ¿nos van a dar lecciones y permiso para categorizar la importancia de los muertos? Siempre han manejado a su antojo y conveniencia el terrorismo. ¿Alguien del PP se acuerda de un señor que estuvo 532 días bajo una fresadora en Mondragón? ¿O es que como ya no pertenece al PP, ya no renta políticamente?
Los sinvergüenzas que desviaron a paraísos fiscales de 25,5 millones de Euros PÚBLICOS en el caso Lezo, que hicieron desaparecer 500 millones de euros PÚBLICOS en la Púnica y 863 millones de Euros PÚBLICOS en la Gürtel, no van a darnos lecciones de honradez ni carnets de ciudadanos de bien. Quienes le han provocado un agujero al estado de 75.000 millones de euros para tapar los desmanes que sus amiguetes provocaron, no nos van a dar lecciones de honestidad, de civismo ni de gestión.
Quienes se han financiado ilegalmente a través de los capos de la droga capos que provocaron miles de zombis andantes y de muertos en Galicia, no van a venir a indicarnos el camino del bien ni a darnos lecciones de ética y probidad.
Quién lleva la sirvengozonería por montera, quién mintió con las armas de destrucción masiva y al que un extesorero acusa de ser el organizador de la Caja B del PP puede dejar las cátedras sobre integridad, dignidad y decencia para intentar convencer a Belcebú.
Parafraseando a Facu Diaz, lo mejor que puede hacer el PP es entregar sus “actas” y disolverse.

La mafia, además de ser ilegal, no debería poder ejercer sin control. Quién cela y ampara a un ladrón, debería ser repudiado con indignación.
Salud, república y más escuelas.

Ordago a Chica

PREJUICIOS

El día había salido feo. Un txirimiri traslucía el horizonte. Hoy no se veían los valles lejanos, ni las montañas aún más lejanas, ni siquiera el final del camino entre las hayas que conducía, ladera abajo, a la pista forestal.
Quizá no era un buen día para abandonar la casa e ir en busca de otros seres humanos. Quizá debiera esperar a que el tiempo mejorase, pero Aniano, había trazado un plan y no quería retrasarlo. Un día más en sus veinticinco años, cumplidos el día anterior, no iba a suponer gran cosa, se dijo. Aunque uno tras otro, llevaba posponiendo la decisión tomada en el instante que encontró a sus padres como dos pajaritos, sentados en la mesa camilla, con las cabezas reposadas contra el hule, en un profundo sueño del que jamás despertaron. El monóxido de carbono, se los había llevado.
Aniano había nacido allí, en la montaña. Entre grandes hayas y robustos robles. Sus padres se apartaron del mundo, tomando una vida eremita, en el momento que Matilde, la madre de Aniano, se había quedado embarazada. El mundo es un lugar peligroso, se dijeron y la sociedad ampara la maldad. En su barrio, San Blas, por aquel entonces, peregrinaban centenares de cadáveres vivientes que, como hormigas, seguían en fila india, uno tras otro, a veces en grupos de dos o tres, no más, desde la boca del metro, hasta la calle de la Porcelana, dónde encontraban el veneno que les devolvía a la vida y les llevaba a la muerte.
Aniano padre y Matilde, no querían que su hijo creciera entre jeringuillas, zombis, heroína y desesperación. Y no se les ocurrió otra cosa que mudarse a una antigua casa de pastores, en la comarca del Ukerdi navarro. Allí lejos del mundo, vivieron de la caza, las cabras y las truchas de los ríos, calentándose como toda la vida a base de leña y sin contacto con el mundo exterior. A veces, raramente, se acercaban montañeros o cazadores. Entonces Aniano hijo, corría a esconderse dentro de la casa, si se encontraba cerca, o entre los matorrales si era imposible llegar a un lugar seguro sin ser visto. Sus padres, le habían inculcado, desde pequeño, que  la gente es peligrosa y que, si se le ocurría hablar con extraños, estos darían parte a las autoridades y sus padres acabarían en la cárcel y él en un orfanato.
Aniano sabía leer y escribir. Se lo había enseñado su madre. También dominaba las matemáticas y la astronomía. Sabía de animales y de plantas. Conocía los alrededores de su casa como la palma de la mano y era capaz de predecir el tiempo en los días siguientes, con aceptable garantía de acierto. Nunca había visto un periódico. No sabía lo que era la televisión ni la radio, aunque sí podía imaginar el mundo exterior a base de lecturas de Julio Verne, Emilio Salgari, Stevenson, Dickens, Mark Twain, Delibes o Pío Baroja. Aunque su favorita era Emilia Pardo Bazán y sus cuentos que había releído en multitud de ocasiones. Tenía también varios libros de matemáticas y un par sobre estrellas, planetas y la configuración del cielo. Así pasaba su tiempo libre.
A pesar de lo que leía en las novelas, o tal vez por ello, Aniano tenía claro que salir de su mundo era peligroso. El mundo exterior, según había leído en muchas de sus novelas, estaba basado en la avaricia, la maldad, la mentira, la injusticia y, según sus padres, eso llevaba irremediablemente a la droga. Estaba convencido de que si se le ocurría alguna vez salir de allí, acabarían robándole (aunque él no poseía bienes, ni dinero) y tirado en una esquina con una jeringuilla clavada, (aunque para eso también debería tener con qué pagarla). Su concepto del mundo exterior, le tenía retenido en las mil hectáreas que recorría semanalmente en busca de comida. Él se consideraba libre porque podía salir de la casa y entrar cuando quisiera y, salvo las escasas ocasiones en las que divisaba extraños, elegir camino en una u otra dirección.
Todo había cambiado con la muerte de sus padres. Allí se encontraba muy solo y le dio por pensar. ¿Y si el mundo no fuera como se lo habían pintado? Las novelas eran antiguas, quizá  el mundo ya no fuese de esa manera. Así que decidió, que debería ir a descubrir que es lo que había más allá de los valles.
Y lo descubrió.

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Órdago a chica

«La prueba de una inteligencia de primera clase reside en la capacidad de retener en la mente dos ideas opuestas al mismo tiempo sin que se pierda por ello, capacidad de funcionamiento. Uno debiera, por ejemplo, ser capaz de ver que las cosas son irremediables y sin embargo, estar decido a cambiarlas». (Francis Scott Key Fizgerald en la Quiebra. Mi ciudad perdida.)

Lo que a algunos nos parece sencillo y evidente, a otros, ya sea por estupidez, por desconocimiento o, peor, por mala fe, les parece complicado y extravagante. Lo que a algunos nos parece moralmente reprobable y nos enciende y nos lleva a tomar determinaciones, a veces compulsivas y que sabemos que no llegarán a buen puerto, a otros les parece liviano y sin importancia y lo que es peor, explicable y aceptable dentro de su moralidad en la que las cosas son buenas o malas, blancas o negras dependiendo de dónde vengan y de la conveniencia a sus intereses particulares.
Escuchaba el otro día en una radio (no se cuál porque cuando estoy en Valdorros escucho lo que puedo y no lo que quiero) a un tipo explicar que la corrupción no es tan mala como parece porque de ella, salen obras públicas y trabajo. Además decía que es normal que los políticos (supongo que se refería a los del Vertido Popular) sean corruptos porque por ellos, por sus manos, pasan infinidad de concesiones y contratos. Millonarias obras públicas que tienen que gestionar con un sueldo de miseria (y apostillaba que 60.000 € es lo es) y que claro, comparan cuando se van a cenar con esos grandes empresarios que cobran 300.000 euros al año y ven que ellos, con todo el dinero que mueven, no pueden  tener ese nivel de vida y que, por tanto, es comprensible que piensen que, con todo lo que dan a ganar a los demás, ellos también ganen. Se olvidaba el tipejo este de la radio, que las obras públicas no son de los políticos del Vertido Popular, sino de todos los ciudadanos y que el dinero sale de nuestros impuestos y por tanto es nuestro (la pólvora nunca la paga el rey, sino sus súbditos). Además justificaba la corrupción desmintiendo que las comisiones, los sobres, los cohechos y las mordidas influyan en el precio final de una obra pública. Ya no pude escuchar más la argumentación. Tuve que cambiar de emisora porque estaba a punto de vomitar encima.
Pero esto me lleva a pensar que existen dos tipos de personas. Los que creemos que la corrupción es una epidemia a erradicar. Las que pensamos que la corrupción provoca serias mermas a los servicios públicos y en los derechos de los ciudadanos y los que, para justificar lo injustificable, ya que todo lo que hacen los suyos está bien, se inventan alegatos y dobles raseros y un todo vale que justifique cualquier cosa. Incluso aunque vaya contra sus principios religiosos. Todo vale si con ello, pueden seguir con sus latrocinios, mamandurrias y su cleptocracia.
Deberíamos recordar a este tipo de personajillos indecentes que mientras en Madrid, nos robaban a manos llenas, estos cagabandurrias amigos de lo ajeno,  dejaron sin becas de libros a los niños más pobres. También sin becas de comedor. Impidieron que miles de chavales aptos para el estudio, tuvieran un futuro prometedor. Que mientras concertaban con colegios privados, de los que luego revertían comisiones y donaciones, y a los que, además,  cedían terrenos destinados a colegios públicos para edificar centros privados , querían cobrarles 3 euros/día a los chavales de primaria por CALENTAR el tupper en un microondas. Que el ratio de alumnos por clase en primaria pasó de 20 a 25 alumnos, en secundaria de 30 a 35 y en Bachiller de 35 a 40 alumnos. Que además han hecho del Bachiller una educación no obligatoria a la que no prestan ninguna ayuda (si el  centro es público) y desantienden, de tal forma que no puedes elegir rama porque no todos los institutos se prestan todas las opciones, ni hay plazas para todos, con la consiguiente merma educativa y el inconveniente para quién no puede pagarse un centro privado.
Que mientras pagaban 21 millones de euros por la Sociedad de aguas Emissao en Brasil, empresa que apenas valía 3 millones, la lista de espera para operar aumentaba en un 128%
Podría seguir dando datos obscenos que han supuesto mermas importantes en nuestras vidas, como la rebaja del salario medio, el aumento del paro, el fin del trabajo estable, el aumento imperdonable de la pobreza, el exterminio de derechos laborales y sociales, de los subsidios de desempleo y de las ayudas para personas necesitadas, mientras ellos llenaban sus cuentas en paraísos fiscales.
Y daría igual. Porque cuando estos energúmenos, practicantes del hijoputismo más fascistoide, estaban en la oposición, atendiendo a su doble moral, obligaron al Ministro de Justicia a dimitir por asistir a una cacería con el Juez Garzón, que por aquel entonces instruía un sumario contra la corrupción de miembros del Vertido Popular. Luego ya se encargaron de expulsar también al Juez, que a la vista de los hechos, los casos y las investigaciones, estaba en el camino correcto. Ahora, sin embargo, el Ministro de Justicia, además de afinar fiscales, remite SMSs dando ánimo a los corruptos. Y no pasa nada. Y los vertimedios, que entonces hicieron de aquello un problema nacional que iba a acabar con el estado, ahora pasan de puntillas y sin hacer ruido.
Aquí todo da igual. Somos cuatro quijotes luchando contra enormes gigantes que se empeñan en decirnos que son molinos. Gigantes que controlan la prensa a base de subvenciones públicas y publicidad institucional. Gigantes que ponen y quitan jueces y fiscales ascendiendo a capricho. Jueces y fiscales que sufren extraños asaltos en sus domicilios cuando no se atienen a las pautas marcadas y llevan casos que pueden comprometerles.
Vivimos en un país de indolentes zoquetes. O peor, de hooligans que se comportan en política como lo hacen en los campos de fútbol: insinuando, utilizando la violencia, envenenando al contrario con comentaros ofensivos y cerrándose en banda si razonar. Y da igual si el Ministro del Interior en un lapsus mental reconoce la corrupción. Da igual porque es de los suyos.
Tenemos la batalla perdida. Porque, a falta de jueces independientes que apliquen el artículo 10 apartado a) de la Ley de Partidos y disuelvan esa asociación criminal ( la AN dixit), no importa si la Moción de Censura es oportuna y necesaria para desalojar del gobierno a estos indeseables. Los medios de incomunicación, adoctrinamiento y difusión del pensamiento único, han hecho mella y hasta los votantes de Podemos creen sus mentiras. Entre las meteduras de pata por intentar asistir a un medio hostil como PRISA, y la desvergüenza de PSOE y Ciudadanos que no sólo han hecho que Rajoy siga desgobernando y consintiendo, sino que, ahora se niegan a destronarlo. El trolismo periodístico lo tiene muy fácil cuando quién debiera estar en la oposición es simple comparsa y cómplice de la corrupción.
El Vertido Popular tiene más de TREINTA casos de corrupción en los juzgados y más de 900 de sus dirigentes y afiliados encausados por delitos de corrupción, cohecho, tráfico de influencias, sobrecostes, mordidas, etc. Ni la Cosa Nostra italiana llegó a tanto. Pero eso da igual. Porque aquí lo importante es Venezuela, el Madrid y Nadal.
Tenemos que tirarnos de este tren, aunque esté en marcha. Solo así tendremos una posibilidad. Porque va directo a estrellarse. Eso sí, antes, los jefes del tren, desengancharán el vagón de cola dónde seguirán disfrutando del espectáculo.
Iam tempus est agi res.
Salud, república y más escuelas.

@zcelemin

Los dañinos votantes del PP

Un viaje al infierno

Por fin habíamos llegado al hotel. El viaje, farragoso y cansino. El autobús una tartana llena de mierda. Un día perdido en el parque de atracciones a la espera de un avión que no habíamos contratado, y un vuelo chárter, cuya incomodidad es infinitamente peor que viajar en carro con ruedas de hierro sobre una carretera llena de baches. Nuestra paciencia estaba llegando a su límite. Claro que siempre hay quién se conforma con todo y te dice que te calles que no montes bronca porque está de vacaciones y quiere pasarlo lo mejor posible.

El hotel seguía en la lista de desgracias. Habíamos contratado uno de tres estrellas y este era de una. El representante de la agencia era el foco de nuestra ira. Para colmo, no había habitaciones dobles para todos. Ante nuestras protestas, el director del hostal quiso callarnos ofreciéndonos una bicoca. Ocho personas debían compartir cuatro habitaciones. Dos de tres camas y dos individuales. Y aquí fue dónde exploté. Una de las personas que no quería protestas, que nos abroncaba por echarle en cara al de la agencia el viaje la funesta organización, fue la primera en hacer ver que una de las habitaciones individuales era para ella.

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Esta mañana me he levantado con la sorpresa de un artículo de un tal Iker Armentia en eldiario.es que me ha sacado toda la mala leche que llevo dentro. Claro que quizá si hubiera leído antes que este tipo es de los de Cebrián, igual me había ahorrado el sofocón.

Dice este señor que los votantes del PP no son idiotas y nos echa en cara que quizá los idiotas seamos nosotros por creer que lo son. Habla de los que viven de los recortes del partido de la corrupción como si esos no supusieran nada más que el 3% de los que votan a estos individuos. También de los que trabajan hasta la extenuación y llegan a casa tan cansados que tienen que dejar el cerebro plano viendo lo que les echen en la tele en lugar de ponerse a leer (y no hace falta ponerse con el discurso del método). Les justifica como si no fueran culpables con su voto de que precisamente tengan que trabajar de sol a sol por 400 míseros euros. Nos insulta porque aborrezcamos comprar en el PRIMARK. No señorito. No nos metemos con el PRIMARK que al igual que Zara, Adidas o cualquier otra marca confecciona en oriente pagando menos de 100 míseros dólares al mes a niños y mujeres. No nos gusta la explotación infantil ni la globalización de los mercados y por eso protestamos. Nada tiene que ver con las compras baratas, sino con la inconsciencia de la gente y de los gobiernos que lo permiten.

Los votantes del PP quizá no sean idiotas, aunque básicamente deben de serlo en su mayoría si atendemos al refrán castellano que dice que ningún tonto tira piedras a su tejado y estos no tiran alguna sino que están arrojando toneladas de ellas, jodiendo día a día las tejas que nos protegen de la lluvia y que acabarán arruinando la madera que las sostiene viniéndose todo abajo.

Quizá los votantes del PP no sean idiotas. Pero si son insolidarios, perniciosos y dañinos porque están obligando a todos a trabajar sin derechos, por un mísero salario, sin el derecho a que nuestros hijos reciban la educación que se merecen por su trabajo y esfuerzo. Nos están privando a todos de una sanidad pública y universal y de calidad. Y sobre todo, están coartando nuestra libertad y nos hacen vivir en un estado en el que no hay división de poderes y la democracia es una pantomima. Y todo para que señores como Cebrián puedan cobrar  millones de euros anuales de un grupo que se cae por su insolvencia. Para que señores como González, puedan decirnos cómo hemos de malvivir desde su poltrona en el Consejo de Administración de una eléctrica. Para que su grupo empresarial pueda despedir a su jefe en eldiario.es sin que a la asociación de prensa de Madrid, se le caiga la cara de vergüenza.

Dejaremos de llamarles idiotas cuando el voto sea público y los primeros en tomar la pomada de las recetas del partido corrupto sean sus votantes y cuando los demás seamos inmunes a ellas. Mientras tanto, estoy en condiciones de creerme moralmente superior a esos millones de ignorantes estúpidos que con su voto están haciendo que mi hijo tenga una vida mucho peor que la que yo he tenido.

Mamandurrias

De hormigas y cigarras

En el extenso páramo castellano, una vasta amelga teñía el horizonte de amarillo. Junto al trigo y la cebada, las hormigas iban y venían en su quehacer diario buscando las semillas con las que llenar sus bodegas dónde nacería el hongo que les daría comida en el invierno.

Apoltronadas en espigas y encinas, las cigarras cantaban y observaban el trabajo de las laboriosas hormigas. El trabajo es de pobres e inútiles decían mientras con sus patas se daban aire fresco produciendo una melodía que llenaba de hilo musical el extenso llano.

  • Ya veréis cuando llegue el invierno – les decían las hormigas – Entonces no cantaréis como ahora.

  • ¿El invierno? – preguntaban las cigarras. El invierno está muy lejos.

Las hormigas iban y venían sin ton ni son y muchas veces se perdían en el camino. Así que las cigarras hablaron con la hormiga reina y le propusieron que desde su privilegiada posición podrían ver dónde estaban las semillas y cuál era el camino más corto, por lo que podrían enseñar a las hormigas por dónde ir sin dar rodeos ni perder el tiempo. A cambio sólo pedían un lugar apartado del hormiguero y excavado por las hormigas, dónde las cigarras pasarían el invierno. La hormiga reina sopesó la propuesta y acepto el trato. No entendía muy bien porque debían dedicar medio mes a construir el refugio de las cigarras en un pequeño cerro del que nacía una gran carrasca en el que en verano calentaba tanto que dentro parecía el infierno y en invierno el cierzo azotaba sus bordes con gran intensidad, pero lo hicieron.

Acabado el refugio, las cigarras daban órdenes desde lo alto indicando a las hormigas dónde ir y por dónde venir sin que hubiera aglomeraciones ni estorbos.

Poco a poco, fueron limpiando de semillas los alrededores. Tanto, que ahora tardaban casi un día en ir a y otro día en volver. Las cigarras les propusieron a las hormigas encargadas de recoger las mieses que, para poder trabajar más eficazmente, era mejor que fueran dejándolas a la solana del cerro, junto al cobijo de las cigarras, que estaba a mitad de camino del hormiguero. Luego, una vez tuvieran el montón, podrían dedicar el resto del verano a transportarlas desde el almiar en el cerro al hormiguero. Y así lo hicieron. Mientras las hormigas iban a por los granos, las cigarras iban metiendo en su chiscón parte de lo que las hormigas dejaban en él.  Además, alguna de las cigarras se posaba en lo alto del montón y se llevaba a su madriguera todo lo que podía.

Las hormigas se extrañaban de que el montón no creciera tanto como esperaban pero no cayeron en la cuenta de que les estaban robando.

Llegado finales de agosto, lo recolectado no era ni la mitad de recogido otros veranos. Así que en lugar de llevar lo que tenían al hormiguero, decidieron seguir una quincena más recolectando mieses y semillas. En Septiembre, lo acercarían al hormiguero. Pero, las lluvias del otoño se adelantaron y llegaron antes de lo previsto. La humedad hizo florecer los hongos en el almiar y las hormigas estaban desesperadas con las bodegas casi vacías.

  • No os preocupéis, – les decían las cigarras – Nosotros tenemos las despensas que nos habéis construido llenas. Podemos prestaros tantas semillas como necesitéis.

  • ¿Y como es que tenéis las bodegas llenas, si no habéis trabajado?

  • Se llama negocio. Vosotros traías el grano a nuestro territorio y nosotros cogíamos lo que es nuestro.

  • Pero, eso no formaba parte de lo estipulado.

  • Ahora, si. – respondieron al unísono las cigarras –

*****

Mi mejor amigo, trabaja en una empresa pública. En los últimos cinco años ha disminuido la plantilla en casi diez mil trabajadores. Sin embargo, el gasto de personal ha aumentado. Esto sólo se entiende si observamos que mientras el personal de base ha caído considerablemente hasta el punto de comprometer la viabilidad de la empresa, el personal directivo, todos de la cuerda de quién gobierna y puestos a dedo, ha aumentado en un 500%.

Me comentaba hoy cabreado, que el viernes nombraron una nueva Jefa de Personal con nombre y apellidos rimbombantes. Su hija estaba en esta empresa de becaria y ha sido llegar su mamá y al día siguiente dejar la becaría para convertirse en personal fijo.

Cuando esta gentuza que nos desgobierna y todos sus secuaces, incluidos los del PSOE y Ciudadanos, están con la matraca de Venezuela, ETA, los comunistas, etc., en realidad están desviando la atención de los problemas que tenemos nosotros para que sigamos su juego y les votemos y así poder seguir viviendo de las mamandurrias y de nuestro trabajo y nuestros impuestos.

Si la gente fuera un pelín inteligente, lo que debería sopesar es que ofrecen todos estos charlatanes de tres al cuarto, qué es lo que han hecho durante los últimos cuarenta años y porqué siguen repitiendo año a año, elección tras elección, las mismas promesas que nunca cumplen.

Es mentira que esta gentuza sean buenos gestores. Es mentira que en la empresa privada ganarían más. Todo es una gran mentira. Como las cigarras del relato, lo único que hacen es gestionar para si mismos y para sus amigos. Y si están aquí es porque les renta y porque pueden hacer lo que hacen con todo tipo de impunidad. Si ganaran más en negocios privados, ¡aquí iban a estar! Entre otras cosas porque nunca han servido sino que, llevan sirviéndose, los últimos trescientos años.

Sólo hay que observar y tener memoria y vemos como la hija de Trillo, los hijos de Aguirre, la mujer de Aznar, la mujer de … (aquí tenéis muchos), se han colocado en puestos para los que no habían sido elegidos con sueldos superiores, no a la media sino a cualquier directivo de una empresa media.

Cuando recordamos que el hospital de Burgos costó tres veces lo presupuestado (y hay otros tantos con el mismo problema), que se pagan tres millones y medio por el mantenimiento de algo que vale 700 euros, que se pagan cuarenta millones por algo que vale tres, que se arruina el ayuntamiento de Madrid para hacer obras faraónicas que nadie sabe lo que en realidad cuestan, las obras del metro, las carreteras radiales que acabamos pagando todos, el Castor, el AVE a Tardienta, a Cuenca, a Albacete… Todo tiene el mismo denominador común: obras pagadas con dinero público. (Casualmente muchas de las empresas que hacían estas obras contribuyen generosamente con donativos a la causa).

No nos dejemos engañar. Quienes gobiernan ahora, quienes lo han hecho durante los últimos cuarenta años y los que dicen ser el relevo pero han estado con los PPSOE, esos, todos, viven de las mamandurrias y ni quieren que se les acabe, y lo que es peor, ni que se descubra el pastel y no haya celdas para todos.

La guerra, ha comenzado… la coalición PPSOE, en marcha

Sanguijuelas y sangrías

El Rey Enrique, maldecía en sus aposentos mientras se comía a boca llena una pata completa de lechón asado. El dolor que sentía en el dedo gordo del pie derecho era inmenso. Una treintena de agujas se le clavaban a la vez en el mismo sitio haciendo que el corazón bajase hasta el pié y allí latiera como si el pobre dedo fuera a reventar.

Cansado de sufrir dolor, de tener el pie como una bota, de estar siempre sentado, con el pie apoyado en un dosel almohadillado, decidió hacer que llamaran a Xiao Xung al que había conocido en un banquete en honor al príncipe Otto de Dinamarca al que acompañaba en un viaje a Islandia. Xiao Xung se presentó como médico y filósofo chino y en los diez minutos en los que estuvo con el rey, fue capaz de reproducir uno a uno los síntomas que acuciaban al rey sin haberlos conocido de antemano.

Los médicos de la corte, practicaban habitualmente sangrías al monarca con el fin de paliar dolores y de mejorar la enfermedad. Sin embargo, el rey no mejoraba y los dolores cada vez eran más intensos. Éstas eran un engorro ya que insertaban cañas de oro en las arterias para desagüar las venas en una palangana, o ponían sanguijuelas que eran dolorosas de retirar.

Lo primero que recomendó el galeno chino fue dejar de comer carne de caza o cerdo. Después cesar inmediatamente con las sangrías y, aunque le doliera, caminar todo lo que fuera posible.

Los médicos reales se llevaban las manos a la cabeza. ¿Cómo iban a dejar de realizar el remedio universal que se venía usando desde la primigenia de los tiempos? ¿Y andar? ¡Si no podía! Si ademas dejaba de comer carne, se volvería débil y enfermaría.

Pero, el rey, ¿No estaba ya enfermo?

*****

Los virulentos ataques a los componentes principales de PODEMOS, han dejado el perdigón del 3 para pasar a los cartuchos de posta y sal. Luego vendrán las balas y más tarde los cañonazos.

Ya han quedado atrás las acusaciones de bolivarianos, de peligrosos antisistema para centrarse en atacar a los autores del programa económico. Del profesor Navarro comenzaron diciendo que era el artífice del programa comunista de Chavez. Que se había formado en la cuba de Castro. Omitieron que Vicenç había trabajado en Washington para la administración Clinton, en la UE o en Suecia o en las Naciones Unidas. Eso no interesaba. Luego han pasado a decir que es un apócrifo en economía y que no sabe absolutamente nada de los mercados. Como si los Jose Carlos Diez o los Santiago Niño, fueran físicos del movimiento cuyas predicciones fueran tan exactas como el pronóstico de un choque de dos trenes que viajan a velocidad constante y en direcciones opuestas.

Los gurús de la economía no dejan de ser aquellos médicos medievales que creían firmemente en las sangrías y que tocaban heridas con los dedos llenos de mugre. O peor, porque aquellos lo hacían convencidos de que era lo mejor y nadando en la ignorancia, mientras que éstos de hoy en día lo hacen a sabiendas de que la economía no es ninguna ciencia, sino una serie de métodos para llevar a cabo políticas que beneficien a unos pocos (los de siempre) en detrimento de la gran mayoría que son los que pagan. De Juan Torres López, como no pueden inventar nada malo, porque ni ha estado en Cuba, ni en Venezuela, ni ha sido gurú de ningún país de los que éstos amorfos han convertido en el eje del mal, pues se han inventado lo que dice, pero no dice en el documento económico de podemos. Y para ello sacan conclusiones como la de acusarle de querer articular como derecho en la Constitución la fluidez del dinero o la de que el ICO se convierta el banco público transmisor del dinero entre el Banco Central Europeo y los empresarios. Sacan de contexto lo que quieren, añaden lo que les da la gana e interpretan convenientemente para que todo parezca obra de un chalado. Eso por no hablar de que hablan de la subida de salarios, totalmente necesaria, como la obra de un demente que arruinará España. No se si es que no saben que en España ya hay seis millones de arruinados y cuatro de pobres de solemnidad o quizá cuando hablan de España, están hablando de los que, sintiéndose más españoles que nadie, tienen el dinero en Caimán, Suiza o Luxemburgo porque son muy patriotas. Cualquier persona con un pelín de sentido común sabe que el capitalismo es consumo y que para consumir hay que tener dinero. Menos dinero, menos consumo. Menos consumo, menos puestos de trabajo. Menos puestos de trabajo, salarios más bajos. Salarios más bajos, menos dinero. Y entramos en un bucle.

Pero esto no ha hecho nada más que empezar. Y sería para llorar de risa, si no fuera porque nos jugamos el futuro. Resulta que el PSOE acusa a PODEMOS de copiar su programa y a su vez de que el mismo es imposible de cumplir. Una de dos, o saben que, como siempre, no van a cumplir lo que prometen o están mintiendo y saben que las propuestas de PODEMOS son un peligro, pero no para los españoles en general, sino para los patriotas de las cuentas Suizas.

Y no dudemos de que, aunque gane PODEMOS, si no lo hace por mayoría suficiente, estos cenutrios cagabandurrias que nos llevan timando cuarenta años (unos, los otros toda una eternidad) acabarán formando coalición con la excusa de salvar a España y que no es otra cosa que hacer que las eléctricas a las que se le regalaron 3.000 millones de euros en época de Zapatero, que las constructoras como la de Florentino a la que se le ha compensado con 1500 millones por lo del Castor, o los bancos a los que les dimos 108.000 millones para que pudieran pagar sus bonus a sus directivos, sigan estafándonos, sigan creando pobres, sigan creando esclavos y sigan abusando de su magnificencia impunidad.

Ayer, Fernando Berlín en la Cafetera, entrevistaba a Zapatero. Como Tinki Winki es como es, no reparó en sus respuestas y dijo cosas tan jugosas como que la democracia también consiste en que los fondos de inversión sometan a los gobiernos para salvaguardar los intereses de sus ahorradores, o como que un presidente no puede hacer lo que promete en materia económica porque las empresas de calificación amenazan con subir la prima (y lo cumplen) y eso es una verdadera rémora (eso es chantaje burdo).

Ya va siendo hora de que alguien en lugar de servirse de las sanguijuelas para que nos chupen la sangre, acaben enviándolas al pantano de dónde nunca debieron salir. Ya va siendo hora de que el poder del pueblo y los intereses de una mayoría, se sobrepongan a los de unos pocos.

Va siendo hora de pasar del curandismo a la medicina.